8.27.2025

Split

Croacia. 

Split. El palacio que se convirtió en ciudad

                    

El palacio que se convirtió en ciudad.
Situada en la costa oriental del mar Adriático, Split es la ciudad más grande y una de las más antiguas de la región croata de Dalmacia. Caminar por Split es recorrer un palacio habitado, donde la historia late entre cafés y conversaciones al sol.



  • En la planta baja del edificio se pueden observar negocios, incluyendo una librería "znanje" y un cajero automático.
                  

Ángel, bajo uno de los arcos milenarios del Palacio de Diocleciano — donde la historia se atraviesa a pie.
El corazón de Split late dentro de un palacio romano. El Palacio de Diocleciano, construido entre los siglos III y IV por encargo del emperador que le dio su nombre, es hoy Patrimonio de la Humanidad. Uno de los mejor conservados del mundo, su planta rectangular tiene torres en cada esquina y cuatro puertas, cada una asociada a un metal:
 Cruzar uno de esos arcos es, literalmente, entrar en la historia.
Las puertas del tiempo.
Su diseño responde a una planta rectangular, con torres en cada esquina y cuatro puertas, cada una asociada a un metal:
•        Puerta de Oro (norte) 
•        Puerta de Plata (este)
•        Puerta de Hierro (oeste)
•        Puerta de Bronce o Aenea (sur)
La puerta Norte era por donde entraba el emperador y su familia.


 Gregorio de Nin y el deseo secreto.
Antes de cruzar la puerta, mirando hacia atrás, se ve una gran estatua: una figura de bronce de más de ocho metros dedicada al obispo Gregorio de Nin, defensor de la lengua croata. 
Tocarle el dedo pulgar se considera un gesto de buena suerte.
                         

 Grace junto a Gregorio de Nin — y el pulgar ya tocado, por si acaso.

 Estadio
                         

El estadio Poljud, inaugurado en 1979, tiene capacidad para 35.000 espectadores y es la casa del Hajduk Split, uno de los clubes más populares de Croacia. También sede de la selección nacional. Lo vimos desde el bus, de paso — pero esa cubierta en forma de concha no pasa desapercibida.


 El Peristilo: poder y espectáculo
El Peristilo era el espacio ceremonial donde el emperador, considerado hijo de Júpiter, se presentaba ante el pueblo, recibiendo saludos y reafirmando su poder. Hoy es un espacio público vibrante, donde se celebran eventos culturales y los visitantes disfrutan de su atmósfera majestuosa.


  La Pjaca —Narodni trg— es el corazón palpitante del casco histórico de Split. Rodeada de edificios medievales y renacentistas, con su torre del reloj presidiendo la escena, hoy es un espacio vibrante de cafés, mercados y visitantes. Difícil imaginar que todo este bullicio convive, a pocos pasos, con dos mil años de historia romana.A la tarde, con las piernas cansadas de tanto caminar, un café en la Pjaca es la mejor decisión del día.La torre del reloj preside la Pjaca, el salón al aire libre de la ciudad.


                                                                    
                      Cada muro guarda un fragmento del viaje

Aquí comienza el descenso hacia la memoria

El cielo azul filtrado por el óculo, la piedra abierta hacia la luz. Aquí la piedra se abre para dejar pasar la luz

                               





Desde el paseo marítimo, Split se refleja en las aguas tranquilas del Adriático.

El Palacio Nakić preside la Pjaca con su fachada curva y sus balcones de hierro forjado — elegancia centroeuropea en pleno corazón mediterráneo.                           


   Las ruinas se extienden por toda la ciudad e incluyen más de 200 edificios, aunque en su época fueron miles. Dentro de los muros de piedra blanca y bajo sus patios conviven una catedral, tiendas, cafés, bares, hoteles y viviendas — lo antiguo integrado con lo cotidiano de manera tan natural que asombra.

Aquí comienza el descenso hacia la memoria:         

Sótanos, basura y redención

El sótano del palacio fue construido para sostener el piso superior y originalmente se usaba como espacio de almacenamiento. Con el tiempo, cuando el nivel superior se convirtió en barrio habitado, los residentes arrojaban sus residuos allí abajo. Así durante siglos. En los años 50 comenzaron las excavaciones, se limpió todo, y desde entonces el turismo se convirtió en una de las actividades más redituables de la ciudad. El sótano, por cierto, fue escenario de Juego de Tronos — detalle que no pasa desapercibido para ningún visitante.




                                               

Del subsuelo al cielo, seguimos caminando.









La Catedral de San Domnio es, en sí misma, una paradoja histórica: fue construida sobre el mausoleo del emperador Diocleciano, el mismo que persiguió ferozmente a los cristianos. Con el tiempo, sus perseguidos lo sobrevivieron y convirtieron su tumba en iglesia. La historia tiene ese humor cruel y magnífico.
                                                                                                             
La costa que abraza la ciudad.

La costa de Split es amplia y agradable, bordeada de palmeras y bancos que miran al mar. Al recorrerla, siempre se encuentra algún rincón para tomar o comer algo. Su cocina es netamente mediterránea: pescados frescos, aceite de oliva, hierbas aromáticas. Los precios suelen ser elevados, pero el entorno lo compensa con creces. ¡Qué lugar tan magnífico, y además nos acompañó el clima!





Puerto de partida, corazón de tránsito.

Split es también conocida por su puerto, desde donde parten numerosos cruceros durante la temporada alta. Es, además, un excelente punto de partida para explorar la costa dálmata, con sus islas y pueblos costeros.


San Duje y la solemnidad romana.

La Catedral de San Duje y la plaza Peristil refuerzan el encanto romano del centro histórico, sumando belleza y solemnidad al conjunto arquitectónico.
                                    
                                  
                                     La noche llega al puerto de Split. 
      Barcos, luces y el Adriático en calma: la ciudad respira a otro ritmo.
                         

Cuando cae el sol, Split se transforma. Las callecitas del casco histórico se llenan de luz cálida, música y el aroma de las cocinas abiertas. Buscar dónde cenar es, en sí mismo, un placer.

La cocina mediterránea de Split, en todo su esplendor.

                                                 

Un desvío hacia la maravilla: Plitvice.

Aunque no está en Split, el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice merece una mención especial. Lo visitamos en excursión desde la

ciudad, parte de una organización impecable: cada mañana, luego de un buen desayuno, el grupo partía temprano hacia los distintos destinos. A partir de las 16 recuperábamos la libertad. Y en todo momento, nuestra guía Claudia — una verdadera maestra — nos indicaba por dónde ir, qué hacer y dónde comprar sin arruinar el presupuesto.

La reserva forestal de 295 km², ubicada en el centro de Croacia, deslumbra por el color turquesa de sus aguas. Sus 16 lagos están conectados por cascadas y se pueden recorrer a pie por senderos que los rodean o atraviesan, o incluso en bote eléctrico, que permite apreciar el paisaje desde el agua.



El embarcadero de Plitvice, puerta de entrada a uno de los parques más extraordinarios de Europa.







        
Entre cascadas y rocas, una pausa para el recuerdo.

Split — Art Hotel Split 📍 Slobode 41, Split 21000, Croacia 📞 +385 21 302 302 🌐 art.splithotels.net



 

7.02.2025

Croacia: Zagreb




 CROACIA

Zagreb: entre tejados esmaltados y jardines secretos

Llegamos a Zagreb con la curiosidad despierta y los sentidos atentos. La capital croata nos recibió con una mezcla de elegancia austrohúngara y vitalidad balcánica, donde el peso de los siglos XVIII y XIX convive con el pulso vivo de una ciudad moderna. Con un mapa en mano y los zapatos listos para caminar, comenzamos a recorrer sus calles.



Los jardines, cuidados con esmero, nos sorprendieron por su variedad de formas y colores. Zagreb guarda en ellos una intimidad verde que no esperábamos encontrar en una capital.














Un quiosco de música de hierro forjado preside el parque con la elegancia discreta de otro siglo. Al verlo, no pude evitar pensar en la glorieta de Plaza San Martín en La Plata. La misma herencia europea, el mismo hierro trabajado con delicadeza, el mismo espíritu viajero del siglo XIX.

No eran solo espacios verdes: eran pausas visuales, refugios de calma entre tanta arquitectura solemne.

 El centro histórico nos llevó directo al corazón espiritual de la ciudad. 

Recorrimos a pie: una catedral del S XII, la iglesia de San Marcos nos hizo admirarla.

Su techo de tejas esmaltadas, con los escudos de Croacia, Dalmacia y Eslavonia, parecía contar la historia del país en código de color.


La Iglesia de San Marcos es la iglesia parroquial del viejo Zagreb. 

La Plaza Ban Jelačić es el corazón de la ciudad. La visitamos al caer la noche, cuando la luz dorada de los edificios se derrama sobre los adoquines y el tiempo parece haberse detenido

.

El Pabellón de Arte, con su imponente fachada amarilla de estilo secesionista, quedó pendiente. Era domingo, llegamos agotados y sus puertas permanecieron cerradas para nosotros.

Al día siguiente, ya con las pilas recargadas, el mercado de alimentos nos envolvió en un bullicio particular: aromas intensos, puestos vibrantes, y una generosidad croata que se expresaba en cada plato típico.


 

En la Ciudad Alta descubrimos la Concatedral Greco-Católica de los Santos Cirilo
y Metodio. Su presencia discreta, cerca de la plaza, nos recordó que Zagreb es también una ciudad de diversidad  religiosas, donde las tradiciones conviven en armonía.


Museo de las Relaciones Rotas


En el centro de la ciudad se encuentra el Museo de las Relaciones Rotas, dedicado a las r
relaciones de amor que han terminado. Los objetos personales, cotidianos, cargados cargados
de historias intimas, hablaban de amores perdidos y memorias compartidas.

Fue imposible no detenerse ante cada vitrina, imaginando las vidas detrás de cada donación.



La torre



La Torre Lotrščak, del siglo XIII, se alza imponente en la Ciudad Alta como último testigo de las antiguas murallas que protegían Gradec. Verla desde        abajo, con esa piedra marcada por el tiempo, es sentir el peso de la historia en el cuello.


Desde su base, se veían cerámicas coloridas en un pequeño puesto de artesanías, como si el pasado y el presente se dieran la mano.


San Antonio de Padua.


 La imagen muestra una pared cubierta con placas de agradecimieto y peticiones con palabras sencillas, pero llenas de fe.

"HVALA TI MAJKO" (Gracias Madre) o "HVALA BOGU" (Gracias a Dios) 
 El santo, con el Niño Jesús en brazos y los lirios que simbolizan la pureza,en la otra mano, parecía escuchar cada oración. Este tipo de exhibiciones son un testimonio de la fe y las tradiciones religiosas de la comunidad, donde las personas dejan éstas placas como un recuerdo tangible de sus oraciones y milagros.
Parque Nacional de Plivice

          El Parque Nacional de los Lagos de Plitviče es una reserva forestal de 295 km cuadrados en el centro de Croacia. Fue declarada en el año 1949 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
                  

Los senderos y rutas de excursión serpentean en torno al agua y a través de ella. Un bote eléctrico vincula los 12 lagos superiores y los 4 inferiores. 
                                      
                        
Se realizan las visitas caminando por senderos de madera muy cuidados.
Los lagos se navegan con barcas silenciosas.
                             
                                     

Hay numerosas cascadas a lo largo del recorrido.
 
El agua color turqueza impacta al verla, es uno de los elementos mas destacados.
              
                         

                         

Hotel:



Zagreb — Sheraton Zagreb Hotel 📍 Kneza Borne 2, Zagreb 10000, Croacia 📞 +385 1 4553 535 🌐 marriott.com/hotels/travel/zagsi-sheraton-zagreb-hotel

https://youtu.be/eDEjyXVKEeU?si=SeHtFXLjbhd5xILM via @YouTube
Si picas ese link, tendras un pequeño video de Zagreb, Gracias por mirarlo


https://www.youtube.com/shorts/eDEjyXVKEeU





6.02.2025

Eslovenia: Liubliana, Lago Bled, Cuevas de Postojna


Este es el mapa del asombro. Cada lugar, cada mirada, dejó en la memoria una imagen. 

Desde los lagos de Bled hasta las piedras de Dubrovnik, el viaje se fue realizando como en un sueño. 
                                    
Eslovenia
La República de Eslovenia es un país de Europa Central, forma parte de la Unión Europea desde2004. 
Su territorio combina paisajes alpinos, bosques frondosos y ciudades con fuerte impronta cultural.
Entre lagos que espejan montañas y pueblos que susurran historia, el viaje comienza como quien abre una puerta al asombro.


                                            Primera imagen: Liubliana

Esta es la primera foto que tomé en Eslovenia.
Fue en Liubliana, y no sabía aún que el viaje me iba a hablar en flores.
La ciudad me recibió con esta espiga blanca. 



Su fachada parece una pausa solemne en medio del viaje,
como si la ciudad nos ofreciera un escenario antes de que empiece la obra
Parque de Tìvoli 
Paseamos por el parque de Tivoli
donde quedaban las últimas floraciones de tulipanes.
antes de entrar al silencio de los museos.
                   

Liubliana

Liubliana es la capital de Eslovenia. 

Una gran ciudad grande y muy segura, sorprendentemente amable.

Salimos a caminar por sus calles,  luego de un largo y agotador viaje:

desde Argentina a Roma, de Roma a Venecia, y desde Venecia a nuestro destino final. 

Nos recibió una ciudad de imponentes edificaciones, como el majestuosoTeatro de la Ópera y Ballet.


La casa de la Opera de Liubliana, que alberga el Teatro Nacional Opera y Ballet, fue construida entre 1890 y 1892 en estilo neorenacentista, según planos de arquitectos checos. 

Como si la ciudad nos ofreciera sus colores finales,

Allì se encuentra el Museo Nacional de Eslovenia,

la institución científica y cultural más antigua del país.


           

Escultura en Liubliana

Una de las diversas esculturas que encontramos en la ciudad.

El bronce parece contar una historia de lucha, de desplazamiento, de consuelo.

Hombres, mujeres, niños: figuras en tránsito, como si la memoria se moviera con ellos.

La inscripción dice que la patria es una para todos,

que la libertad nos une incluso en la muerte.

No entendí todo, pero entendí lo esencial:

hay gestos que no necesitan traducción.




"La plaza céntrica de Liubliana se llama  Plaza Prešeren (Prešernov trg) 
Es un lugar emblemático en el corazón de la ciudad, donde convergen varias calles importantes y donde se encuentra el monumento al poeta nacional esloveno, France Prešeren". 
Allí, la palabra parece tener casa propia.
Y la ciudad se organiza como si girara en torno a un verso.

Iglesia Franciscana de la Anunciación

La fachada de la Iglesia Franciscana de la Anunciacinón combina 
estílos arquitectonicos. 
Como si la historia se hubiese tejido en capas.
Lamentablemente, no pudimos conocer su interior porque
estaba cerrada. 
El color rosa de su fachada significa la alegria y la esperanza.
Y yo lo creo.
Porque a veces, una fachada basta para abrir el alma.
                                 

Tres puentes 
Admiramos y cruzamos los famosos tres puentes peatonales.
Como si la ciudad nos invitara a atravesarla con calma,

a unir sus orillas con los pasos.

A un lado se encuentra la plaza central con la iglesia franciscana,

con su rosa esperanza 

y al otro,  el Ayuntamiento y la Catedral,

como guardianes de la historia.

                                         

Y en el medio, nosotros.
Cruzando.
Mirando.
Esa noche, descansamos en Liubliana. 
El cuerpo pedía pausa, y la ciudad nos la ofreció. 
No sé si fue el cansancio o la arquitectura, pero algo en ese lugar me hizo sentir que el viaje había comenzado de verdad.

                                          Hotel Lev
                                 
Desde la ventana
Por la noche, desde la ventana de la habitación,
la ciudad se mostraba serena y luminosa.
Como si, después de tanto tránsito,
Liubliana nos ofreciera su respiración más quieta.
Una pausa de luz antes del sueño.
                   
                                              

                             Centro de Liubliana

          Recorrido Eslovenia. Croacia.

Desde los lagos de Bled hasta las piedras de Dubrovnik,
el viaje se va armando. 
Cada lugar, cada paso, cada mirada, queda grabada en la memoria.

Bled

A 35 kilómetro de Liubliana se encuentra Bled, una encantadora población situada junto a uno de los lagos mas bellos que hemos visto. Rodeado de bosques, montañas, un castillo medieval y una iglesia, es un lugar digno de ser visitado. 

Su clima, seguridad y paisaje atraen tanto a turistas como a personalidades de todo el mundo.



Bled es la única isla natural de Eslovenia, que se encuentra rodeada por el lago del mismo nombre. 
Para llegar a la iglesia construida en el sig xv debimos subir 99 peldaños.
Subiendo 99 escalones en Blend, con risas, resoplidos y promesas de un buen café al llegar.

                    

El campanario nos miraba desde su altura, como quien guarda los secretos del tiempo.
Las banderas, como testigos, dijeron: “sí, estuvieron aquí”.

     

La tradición dice que hay que hacer sonar la campana de los deseos.
Si suena, el deseo se cumple.
Pero yo, entre el esfuerzo, la risa y el tironeo, logré que sonara…
y me olvidé de pedir el deseo.
Tal vez el deseo era ese: que sonara.

 

Leyenda de la Campana de los Deseos

La campana del Lago Bled guarda la memoria de una viuda que quiso honrar a su amado. El destino la llevó al fondo del agua, pero su eco sigue vivo. Hoy, quien la hace sonar en la iglesia, escucha también la promesa de que su deseo se cumplirá.
 
                       Todo estaba allí: el agua, la montaña, el silencio.



Caminar juntos, sin apuro. El paisaje también nos reconocía.

                                     

De regreso a la tarde recorrimos Liubliana donde descubrimos la Catedral de San Nicolás.


La catedral de San Nicolás


La imagen muestra la puerta de la Catedral de San Nicolas en Liubliana.  Es una joya de la arquitectura barroca construida entre 1701 y 1706. 
Su imponente puerta de bronce, conocida como la Puerta de Liubliana, es un simbolo de la historia y el catolicismo en Eslovenia.

Sabores y tradiciones

Hay un postre tipico compartido por Eslovenia y Croacia es la "Potica". Una antigua regla eslovena afirma que quien sea capaz de preparar una potica de nuez merece el titulo de "buen cocinero".
 Su nombre deriva de la palabra eslovena poviti que significa “envolver”.
                                       La potica: capas de historia, envueltas en sabor.

  

Cuevas de Postjna

La visita a las Cuevas de Postjna fue una experienca única: la sensación es la de adentrarse en las entrañas de la tierra. El recorrido se hace con guia  y es apto para todos. La temperatura en la cueva es de 10°C, por lo que conviene ir abrigado.

Así lo recuerdan las indicaciones, y así lo confirma el silencio de la cueva


La cueva nos recibió con estalactitas, misterio… y 10 °C bien frescos.


                                                                               
La cueva de Postojna está situada muy cerca de la ciudad eslovena de Postojna. Es un conjunto de 24 kilómetros de túneles y galerías, de las cuales solo cinco están abiertos al público. 
Es la cueva más grande de la región del Carso, además de tratarse de la cueva más visitada en Europa.
Se accede a bordo de un tren descubierto que serpentea a través de las formaciones rocosas. 
En algunos momentos, la cabeza parece rozar las estalactitas. 
Se ven columnas calcareas, formaciones brillantes y blancas por las que el agua resbala. 
En 1872 se abrio un ramal ferroviario turístico en el interior  de la cueva, una azaña para la época.
Y allí, entre piedra y silencio, el tiempo se detuvo para mirarnos pasar.

                     

Es un lugar muy bien organizado y aprovechado.
La visita completa dura cerca de dos horas: unos 5 km en tren y unos 1,5  km a pie  sobre un camino de hormigon antideslizante.
Todo pensado para que el asombro sea accesible y seguro.

No, no es una escultura moderna. Es la paciencia del agua, con mil años de práctica. 



Las formas caprichosas de las rocas estimulan la imaginación: relatos posibles, imágenes cambiantes.
Y al final, la sensación es clara: estuvimos en el mismísimo centro de la tierra… aunque el guía diga que no.
 
Primero fue la piedra, luego la luz.

Y en Postojna, la electricidad llegó antes que al mundo de arriba.



Historia de la iluminacion en las cuevas: 

https://www.postojnska-jama.eu/es/historias-de-mundo-magico/con-luz-antes-que-en-liubliana/

Al salir, la piedra quedó detrás, pero el silencio siguió dentro. 

Ljubljana — Hotel Exe Lev 📍 Vošnjakova 1, Ljubljana 1000, Eslovenia 📞 +386 1 308 7000 🌐 eurostarshotels.us/exe-lev.html

Colombia, Bogotá, Botero, Catedral de la Sal, Zipaquirá, Cartagena

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