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11.14.2022

Trevelin: Tulipanes y algo más.


 

 Trevelin: Campo de Tulipanes y Molino Harinero


             Si fueses humano, te diría: vení a conocer el campo de tulipanes


Partimos hacia Bariloche en Aerolíneas Argentinas, a horario. En el aeropuerto nos entregaron un auto Fox (previamente alquilado), Premium Rent A Car, excelente. Llegamos al Hotel Chamonix y al otro día partimos camino a El Bolsón.


Cuando estábamos a la altura de Villa Mascardi, vimos un panorama desolador: hotel, casas, edificios típicos que están contra la ruta, habían sido quemados.  Gendarmería y policía detienen a los vehículos, cuando se forma una cola de aproximadamente 20 autos, se ponen a la cabeza y todos marchamos custodiados. 


                                   


Camino a El Bolsón.

La ruta en parte no está en buen estádo, con muchos pozos y golpes, hay que ser cuidadoso, ir despacio y viajar de día.

Llegamos a El Bolsón, una ciudad grande, un centro grande  donde se puede encontrar un lugar para comer. Fuimos al típico Jauja, donde hay un restaurante con buena comida, y los típicos helados.

                              


Localizamos El Mirador, un hostel con habitaciones privadas. Hay que recorrer un camino de ripio en malas condiciones para ingresar, pero vale la pena: los dueños, jóvenes con mucho impulso, mantienen todo muy cuidado, limpio y bien señalizado. Mucho verde alrededor


           

                                         Foto casa del Hostel  El Mirador

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Salimos del Bolsón comenzando a recorrer una ruta muy pintoresca, pasamos por El Hoyo.

               




Al fin en Trevelin. 

Nos alojamos en la Hostería La Portada, que está fuera de la ciudad; el corto trecho de ripio para llegar está muy cuidado. Claudio, muy amable, nos dio explicaciones amplias y claras sobre qué se puede visitar. Orienta muy bien

Comenzamos a caminar por Trevelin y fuimos a la Secretaría de Turismo. Ahí llegamos justo para ver al Dragón en el momento en que larga fuego por la boca. Es una escultura realizada por el artista Tomás Schinelli Casares: un esqueleto de hierro revestido en chapa marrón, que mide 4,5 metros de largo por 3,5 de ancho, e impacta cuando lanza llamaradas de casi 2 metros.


Camino al campo de tulipanes

 Desde hace algunos años comencé a admirar imágenes de los campos de tulipanes en la Patagonia: imágenes increíbles de tulipanes en flor, con sus contrastes coloridos entre rojos, amarillos, negros, blancos... y como fondo los cerros Gorsedd y Cwmwl (Trono de las Nubes). Allí en Trevelin, el 'pueblo del molino' situado en la Ruta 259 que une Trevelin con el paso internacional a Chile, se instalaron 23 familias que provenían de Gales

La primera noche cenamos en un muy buen restaurante: Los Troncos.

Al otro día partimos hacia el campo de tulipanes.  Nos impactó el paisaje increíble. En cada hilera del campo hay colores distintos: van cambiando desde los blancos, amarillos, rojos, rosas, hasta rojos con puntas rosas. La variedad es impresionante. El riego cambia el paisaje.

 


En una de las estaciones del recorrido, un cartel invita a la contemplación y el silencio, citando al poeta Ralph Waldo Emerson: la naturaleza usa los colores del espíritu. Frente a esas hileras de tulipanes, cuesta no darle la razón
                 


La visita a los campos de tulipanes se realiza en aproximadamente 2 horas. La entrada general cuesta aproximadamente entre 5 y 8 dólares. La fecha ideal para ir es a partir de mediados de octubre: antes, a pesar de estar habilitado para el público, puede haber pimpollos sin abrir; en noviembre ya están deshojados


La familia Ledesma es quien trabaja la tierra; las flores no se venden, sino los bulbos, a partir de febrero. Para estar en la zona hay que reservar con tiempo las cabañas, hosterías o donde quieran alojarse, porque es un mes de mucha demanda. Ellos trabajan la tierra con otro enfoque, más orientado al rendimiento del campo: cuidan cada entrada, cada detalle tiene su costo.

El día que se camina por el campo de tulipanes, se puede hacer un recorrido por las cascadas y el Molino Harinero. Importante para realizarlo.

Al salir del campo de tulipanes se puede visitar la bodega de las viñas Nant y Fall, un establecimiento agroturístico. No almuercen ahí: el lugar estaba abarrotado de gente, con muy mala atención. Luego de esperar mucho, nos ofrecieron como plato rápido una variedad de empanadas: ocho pequeñas y de mala calidad (cinco de jamón y queso, dos de pollo y una de verdura). Cuando le hicimos notar al mozo el estado de las empanadas, contestó que no sabía qué le daban en la cocina.

Lo peor fue al pagar: nos sentimos asaltados, robados. Pagamos unos 20 dólares ($5.600) por ese 'almuerzo'. Así no se cuida el turismo. El dueño, Sergio, un señor con poco carisma, en medio del almuerzo pasó un video sobre los inicios familiares del establecimiento. Fue el único lugar en Trevelin y Esquel donde nos sentimos estafados y mal atendidos.

                            



El vino, al menos, estuvo a la altura: bueno, sin sobresaltos — lo único de la visita que no nos decepcionó


       El viñedo de Nant y Fall, aún joven                                                                            

Trevelin está lleno de tulipanes: atraen, nacen y florecen en las calles, en las esquinas.


En una vereda, frente a un negocio.

El Molino harinero Nant Fach

El Molino harinero Nant Fach, donde el legado de los galeses que llegaron al valle en 1891 continúa fuertemente arraigado, está ubicado en el Km 56 de la Ruta 259, a unos 17 km de Trevelin. Es el único que queda de los 23 molinos originales, y todavía provee de harina integral y común al pueblo, conocido por su pastelería galesa.

                            




Hay un recorrido libre con un museo (que se está ampliando) y una charla incluida. Cuando ya estábamos por irnos, el dueño, Mervyn Evans, sentado en su auto, nos preguntó cómo nos había ido en la visita. Sin duda, Evans ha sido uno de los pioneros galeses que comenzaron a trabajar la tierra y cultivar trigo — y hubo algo en su forma de hablarnos que nos quedó grabado: como si con la mirada estuviera evaluando, casi vigilando, que sus hijos y nietos sostuvieran bien esa historia.

Es una visita organizada familiarmente; el costo es de $1.500, con descuento a jubilados.

 El trigo del valle supo ser muy bueno, con premios en exposiciones mundiales, hasta que hacia 1949 malas políticas e intereses económicos hicieron que los molinos fueran desapareciendo. De los 23 originales, solo queda este.


Así comenzamos a ver el proceso de la realización de la harina, tal como lo hacen diariamente.

El molino cuenta con un museo, actualmente se está agrandando


Antigua locomotora a vapor en el museo del Molino Nant Fach, Trevelin

Carro antiguo de ruedas de madera con la cordillera de fondo, Molino Nant Fach


Caballos de tiro en el galpón del Molino Nant Fach, Trevelin


Almacén de campo con balanza  productos antiguos, museo del Molino Nant Fach




Cascadas Nant y Fall    

Cascadas Nant y Fall

A poca distancia se encuentra el Área Natural Protegida Cascadas Nant y Fall, ubicada a 18 km de Trevelin, sobre la Ruta Nacional 259. Los senderos para llegar no tienen complicaciones, aunque hay que tener los cuidados necesarios. En un recorrido de alrededor de 400 metros, los miradores permiten estar cerca y disfrutar de los saltos Petisa, 

Las Mellizas 

y La Larga, 

esta última con unos 64 metros de altura. En el camino hay gran variedad de árboles: cipreses, coihues, radales, maitenes.

Se cobra entrada, con descuento para jubilados ($300). El horario es de 12 a 18 hs. En el lugar hay dónde almorzar o tomar algo, a precios muy accesibles.


 

Bariloche — Hotel Chamonix
📍 Av. Ezequiel Bustillo 671, San Carlos de Bariloche, Río Negro
📞 (0294) 4425631 / 4425632
🌐 www.lacoloniabp.com.ar

El Bolsón — El Mirador (Hostel)
📍 Subida 3 Cipreses 2448, Villa Turismo, El Bolsón, Río Negro
📞 +54 294 468-0074

Trevelin — Hostería La Portada
📍 Callejón Ivor Williams, Chacra 173, Trevelin, Chubut
📞 +54 2945 596919

Esquel — Hostería La Chacra
📍 Ruta 259, Km 18/19, Esquel, Chubut
📞 +54 2945 53-0378
🌐 lachacrapatagonia.com

 






















Un día en el Parque Nacional Los Alerces, chimenea y té galés.

Parque Nacional Los Alerces

No importa si lo has visitado, cada vez que se lo recorre sorprende, es que se muestra increíblemente atrapante, bello, la respiración cambia, porque el aire es distinto, un aura mágica lo atraviesa, el sur existe y el Parque Nacional Los Alerces lo confirma, entre alerces milenarios de 2.600 años, lagos turquesa, ríos, cascadas y montañas nevadas, es único.

Es necesario anotarse en el centro de informes de la Portada Sur antes de realizar cualquier tipo de recorrido. Hay distintas tarifas; hoy la compra de entradas se puede realizar en los accesos al parque o previamente por internet.

                         


Jueves 20

Por la mañana fuimos al Parque Nacional Los Alerces, parte sur. Recorrimos, muy desordenadamente, los distintos lugares y senderos; si bien había carteles indicadores, muchos de los senderos están clausurados, dado que muchos árboles han caído por los fuertes vientos.



Desde un puente, miramos este camino serpenteante, que realizaríamos un rato después.


Playa, que se ofrece, el frío no nos dejó disfrutarla.



Interesante la Chimenea Equilibrio, controla la presa Futaleufú. Las chimeneas de equilibrio son un tipo de construcción auxiliar en sistemas hidráulicos que actúan como válvulas de escape de la presión. El complejo hidroeléctrico Futaleufú es un aprovechamiento hidroeléctrico argentino, ubicado sobre el Río Futaleufú, provincia del Chubut. Se encuentra a 12 km de Trevelin, a 45 km de Esquel.

Almorzamos una picada importante. A la tarde nos habíamos propuesto conocer una de las casas tradicionales de té, si bien nos habían comentado que las dos eran similares, intentamos ir a la más tradicional Casa de Té Nain Maggie, la cola era demasiada, así que ingresamos a Casa de Té La Mutisia, muy rápidos, amables y eficientes en la atención, la calidad normal, no se destacaron en nada. Solo una gran tetera que daba para repetir muchas tazas de té.








  








El Museo del Ladrillo

                                          La historia hecha ladrillo nos invita a pasar... El Museo del Ladrillo Cuando uno recorre el Cami...