De La Plata a Concordia
(Entre Rios)
El lunes 16 de octubre partimos hacia Concordia. Nuestro objetivo: pasar unos días de relax en el San Carlos Inn.
La autopista y la autovía acompañan todo el recorrido, lo que hace más ágil el viaje. Se atraviesa el complejo Zárate–Brazo Largo, que es la principal vía de comunicación entre el sur de la provincia de Entre Ríos y el norte de la provincia de Buenos Aires. Luego de unas 6 horas de viaje llegamos al hotel.
Fachada del hotel San Carlos Inn en Concordia, con palmera y cielo de atardecer
Arbustos de azaleas en flor, color fucsia, en la entrada del hotel San Carlos Inn
Caminar por los alrededores del hotel nos acerca al río, al Palacio San Carlos y al Parque San Carlos, una reserva natural donde los recorridos se hacen, en general, a pie. Muchos árboles, flores silvestres, lomadas muy bien cuidadas, y vista hacia el río Uruguay. Son setenta hectáreas que ofrecen un gran pulmón verde.
Río Uruguay cercano al Hotel.
Luego de descansar decidimos ir hasta el centro de Concordia. Hay que recordar que de las 13 a las 16hs no hay absolutamente nada abierto. Restaurantes y con suerte algún bar o estación de servicio.

En Mercado Plaza, que se encuentra en la esquina de Carlos Pellegrini, fuimos muy bien atendidos con muy buen café y repostería. Recomendable.


Flores amarillas de una enredadera en el Parque San Carlos, con lomadas verdes de fondo

Ruinas del Palacio San Carlos entre el pasto, cielo despejado
Alrededor del palacio se han tejido diversas historias, relacionadas con quienes lo fueron habitando. La más significativa es que, por un desperfecto del avión en el que viajaba, Saint-Exupéry llegó y vivió allí un tiempo; algunos de los personajes de El Principito están inspirados en las experiencias que vivió el escritor en ese lugar. Así se entiende el porqué del monumento al Principito, rodeado de rosas.

Monumento al Principito bajo un árbol florido, en el Parque San Carlos

Rosa roja junto a flores amarillas, en el Parque San Carlos

Detalle de los muros de ladrillo de las ruinas del Palacio San Carlos, de noche
Jardín botánico Aníbal Oscar Carnevalini
En el parque hay un jardín botánico, "Ca â Porá – Aníbal Oscar Carnevalini", con variedad de plantas, un pequeño lago y lugares para descansar. Su nombre proviene del guaraní y significa "Yerba Hermosa" o "Vegetación Hermosa". Bien cuidado.
En la ciudad de Concordia fuimos al Museo Municipal, se ha puesto en valor, con un excelente guía que fue relatando los distintos hechos históricos y sucesos según las salas.
Esta edificación palaciega, construida al más puro estilo francés, fue edificada en 1919 por la familia que le dio el nombre, una de las más tradicionales de la zona. Desde 1984 fue destinada por el municipio para sede del Museo Regional Municipal.
El museo ofrece al visitante la posibilidad de adentrarse en la historia de Concordia y la región. Cuenta con una importante colección de objetos: mobiliarios, utensilios, vestimentas, armas antiguas, monedas, fotografías, etc., organizados en distintas salas temáticas que se exhiben en su muestra permanente.
Muy buena visita. No nos alcanzó el tiempo; hay que tener en cuenta que en la ciudad hay otros museos para visitar, como el Museo de Artes Visuales, el Museo Histórico Militar "Coronel Leopoldo Ornstein" y el Museo y Centro Cultural Salto
Concordia tiene buenos lugares para almorzar; por ejemplo, El Ciervo.
Tabla de picada de El Ciervo, restaurante de ConcordiaHay una larga y cuidada costanera, que invita a recorrerla.
Entre el Palacio San Carlos y sus historias de exilio, los museos que guardan la memoria de la región, y los jardines junto al río Uruguay, Concordia nos sorprendió con días de verdadero descanso y ganas de volver.
El hotel se destaca por su ubicación dentro del Parque San Carlos, con vista al río Uruguay, piscinas y una arquitectura vinculada a la historia del predio.
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