8.19.2024

México: recorrido Maya y Azteca(2017)

Buen vuelo, llegamos a México con una excursión organizada por la Colonia de Banco Provincia. Allí nos recibió quien sería nuestra guía, y de ahí partimos hacia un hotel en el centro de la ciudad. Descansamos, pero como siempre sucede, el descanso se transformó en una caminata cercana.

Bajamos entre el bullicio de pasajeros en tránsito, maletas y el cansancio del vuelo, con la sensación de que el viaje recién empezaba. Alotro día comenzamos la primera visita guiada por la ciudad De México, nos recibió con la gran Catedral, que se alzaba como guardian del Zócalo. Entre imágens y primeras impresiones, sentimos que estábamos entrando en un país donde cada piedra y cada color cuenta una historia. 


La Catedrla Metropolitana, construída entre los siglos XVI y XIX, es el templo más grande de América Latina. 
Un dato práctico: la Catedral abre todos los días y el acceso es gratuito, aunque conviene llegar temprano para evitar multitudes.
                                                 Entre flores y oro, un silencio distinto.

Nuestra impresión; el bullicio del zócalo se mezcla con la solemnidad del templo, creando un contraste que nos acompañó durante todo el viaje.


Entre el ir y venir de la plaza, el sonido de un organillo nos recordó que en México la tradición se vive en cada esquina.

La visita guiada nos llevó a descubrir los murales de Diego Rivera. Sus obras, desplegadas en los edificios públicos, son mucho más que pintura: son un manifiesto político y social, un espejo de las luchas y esperanzas de México. Frente a ellos, uno no solo contempla escenas, sino que se siente parte de una historia compartida.


La fuerza narrativa de Rivera con su pintura, uno no solo contempla escenas, sino que se siente parte de una historia compartida.

Un alto para la foto, entre Rivera y nosotros, testigos de un siglo de historia mexicana pintado en la pared.
Caminar por esos pasillos fue sentir la fuerza de lo antiguo y lo cotidiano: la solemnidad de la arquitectura y la alegría del movimiento urbano. La plaza entera parecía respirar historia, y algo nos decía que apenas estábamos abriendo la puerta a todo lo que faltaba conocer.

Museo de Bellas Artes, también conocido como el Palacio de Bellas ArtesPalacio, con su arquitectura majestuosa que combina estilos europeos y mexicanos

Escultura, con esa forma abstracta de metal contra la pared color terracota.



El agua caía como un manto sobre la piedra tallada, custodiando la entrada al Museo Nacional de Antropología.

Y ahí estaba ella, la Piedra del Sol, imponente y enigmática. No pude resistirme a la foto: como si sostuviera con mis propias manos el peso de los siglos.

Teotihuacán
Ante nosotros se alzaba la pirámide, imponente contra el cielo, como si el tiempo se hubiera detenido en cada uno de sus escalones. Fuimos temprano, y eso nos permitió disfrutar del lugar antes de que llegara la multitud de turistas: un buen consejo para quien piense visitar Teotihuacán 


                                                       
Arriba, un cuidador vela para que la subida sea de a uno, mientras la vista se abre hacia toda la Calzada de los Muertos



Vendedores, ofrecen sus artesanías.
  • Ubicación: a 40 km de Ciudad de México.
  • Conviene llegar temprano para evitar calor y multitudes.
  • Imperdibles: Pirámide del Sol, Pirámide de la Luna, Templo de Quetzalcóatl.

Cada relieve parecía custodiar secretos, y cada horizonte nos acercaba a la eternidad de las culturas antiguas.


Rumbo a Puebla

Desde México partimos con la empresa Kinich Coyol: un buen ómnibus, un excelente chofer y una guía excesivamente preocupada porque todo saliera en tiempo y forma. Éramos un grupo con muchas ganas de conocer, solidario y alegre. Es un tour que aún hoy se sigue realizando, como un puente entre viajeros y culturas.

Viajar va más allá de recorrer lugares. En México significa mezclarse con el gran colorido, la profunda cultura y las imágenes diversas que se despliegan en cada rincón. Comenzamos a transitar y vivenciar la espléndida vida de estos pueblos.

Nuestro primer destino fue Puebla, con su destacada arquitectura colonial. Por sus callecitas llegamos al templo que honra la divinidad del maíz: la Basílica, donde lo sagrado y lo cotidiano se encuentran en un mismo espacio.


  Puebla es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, famosa por su Talavera y su gastronomía (mole poblano).

La ciudad se desplegaba en colores y formas: fachadas de ladrillo y azulejos, torres que se elevaban hacia el cielo, plazas llenas de movimiento. Cada rincón parecía contar una historia, y caminar por sus calles era sentir la mezcla de tradición y presente.

Templo Santa María Tonantzintla. Divinidad ligada al maíz.

Datos prácticos:

  • Ubicación: a unas 2 horas de Ciudad de México.
  • Imperdibles: Catedral de Puebla, Biblioteca Palafoxiana, Templo de Santa María Tonantzintla, calle de los dulces típicos.
  • Tip: probar el mole poblano en un restaurante local.

Puebla: pasaje.

Un portal que abre paso a la vida cotidiana de la ciudad

El arco de piedra que atravesamos nos abrió paso a un mercado vibrante, donde la historia se mezclaba con la vida diaria: puestos, voces, aromas y la energía de un pueblo que conserva su identidad en cada detalle.

                                  


Atravesar el arco fue como entrar en un mundo vibrante, donde cada voz y cada aroma nos recordaba que la identidad se conserva en lo cotidiano






Basilica de Nuestra señora de la Inmaculada Concepcion de Puebla.




Catedral de Puebla, fachada principal con sus dos torres barrocas, México




        
      Entrada de la Catedral de Puebla con reja de hierro forjado y faroles antiguos.
                                
         Interior de la Catedral de Puebla, nave central con altar dorado barroco

  Mercado y sabores de Puebla
  • Mercado de artesanías: ideal para recuerdos únicos.
  • Dulces típicos: camotes y borrachitos, imperdibles.
  • Tip: recorrerlo con calma, dejarse llevar por los colores y sonidos.
En ese pasaje descubrimos que la historia no está en los libros, sino en los puestos, en las manos y en las sonrisas de quienes habitan Puebla.                             

Oaxaca

Oaxaca es una ciudad vibrante y colorida, con una magia particular que se siente en cada esquina. Sus artesanías llenan los mercados de formas y colores, mientras las ruinas precolombinas como Monte Albán se alzan impecables e impactantes, recordándonos la grandeza de los pueblos antiguos.

                   

          Escalinata de piedra en la zona arqueológica de Monte Albán, Oaxaca

Las iglesias barrocas, con incrustaciones de oro que brillan como soles interiores, muestran la fusión entre lo sagrado y lo artístico. Caminar por Oaxaca es dejarse envolver por su ritmo: la música en las plazas, los aromas de su cocina, la calidez de su gente.

En Oaxaca comprendimos que la historia y la vida cotidiana se entrelazan en cada esquina, como un tejido de colores y memorias.

Datos prácticos:

  • Monte Albán: abierto todos los días, conviene dedicar medio día.
  • Iglesias barrocas: Santo Domingo es imperdible por su interior dorado.
  • Mercado 20 de Noviembre: ideal para probar tlayudas y mole.
  • Tip: recorrer las ferias de artesanías para descubrir alebrijes y textiles.



Monter Alba
       
 Nosotros frente a las ruinas de Monte Albán, Oaxaca, con montañas de fondo

Un guardián silencioso que se alza entre piedras y raíces

  La imagen del gran árbol solitario resume la experiencia: naturaleza y ruinas dialogando en silencio, bajo un cielo abierto. Allí, entre piedras y raíces, sentimos la fuerza de un pueblo que supo construir en armonía con el paisaje.
Monte Albán no es solo arqueología, es un espacio de contemplación, donde la historia se vuelve presente y la belleza se hace eterna.


                 Trepando Monte Albán: la subida por esas escaleras fue un gran                               sacrificio, parecía que nunca llegaríamos a la cima.


Datos prácticos:

  • Ubicación: a 10 km de Oaxaca.
  • Conviene dedicar medio día al recorrido.
  • Imperdibles: Gran Plaza, Juego de Pelota, Tumbas con relieves.
  • Tip: llevar agua y sombrero, el sol es fuerte en la cima.


                        


Los Alebrijes

Ayudan a espantar los malos espíritus de los hogares. Son figuras fantásticas y coloridas del arte popular mexicano, realizadas con cartón y alambre.

Cuenta la leyenda que un cartonero enfermó y, en sus sueños, vio animales muy coloridos que lo rescataban. Al recuperarse, trabajó sobre esas visiones y dio forma a los primeros Alebrijes. Desde entonces, estas criaturas se convirtieron en símbolos de protección y creatividad, llenando de color y magia los mercados y talleres de Oaxaca.



Los alebrijes nacieron en México en la década de 1930, creados por Pedro Linares, y hoy son parte del arte popular reconocido en todo el mundo

Sabores de Oaxaca

Oaxaca también se descubre a través de su cocina. El mole oaxaqueño, con sus mezclas de chiles, especias y chocolate, es un verdadero ritual de sabores. El chocolate artesanal, espumoso y aromático, acompaña las mañanas como un abrazo cálido. Y el mezcal, con su toque ahumado, guarda en cada sorbo la memoria de la tierra y del maguey.

En los mercados, los aromas se mezclan con los colores de las artesanías, y cada puesto es una invitación a probar, a compartir, a sentir que la cultura también se vive en el paladar.


Camino hacia Oaxaca Centro Histórico de Oaxaca

El Centro Histórico de Oaxaca, de origen colonial (siglo XVI), se conserva con una belleza que sorprende. Sus templos son tremendamente ostentosos, con mezclas de tradiciones locales y mucho impuesto desde Europa, como si cada fachada contara una historia de encuentro y tensión cultural.

                     

                                               Catedral de Oaxaca

El zócalo es el corazón de la ciudad: allí se encuentra la Catedral, rodeada de mesas donde se disfruta muy buena comida, kioscos de chocolate espumoso y, por supuesto, el mezcal acompañado de la tradicional sal de gusanito. Es un espacio vivo, donde la historia se mezcla con la vida cotidiana y la alegría de compartir.

Templo de Santo Domingo

                                             


Ese día el cielo amenazaba tormenta, y las nubes oscuras contra la piedra dorada de Santo Domingo crearon una imagen que parecía sacada de otra época. Con su fachada barroca tallada al detalle y sus torres coronadas de azulejo, es una de las joyas religiosas de Oaxaca — y por dentro guarda un interior recubierto en oro que deja sin aliento. Llovió lo justo y necesario para salir corriendo hacia algún café, con la excusa perfecta para un café y algo dulce.

Mitla

Y llegamos a Mitla, un lugar del que me enamoré por completo. Sus cúpulas rojas se recortan contra el cielo, testigos de una historia singular: aquí lo prehispánico y lo colonial no se yuxtaponen, se entrelazan. Las grecas talladas por manos zapotecas siguen ahí, debajo y alrededor de la iglesia que los españoles levantaron sobre el sitio sagrado. Pocos lugares cuentan con esa honestidad la superposición de dos mundos.

                              

                              

               Escultura amarilla, con un toque propio, en la zona de los Valles Centrales, camino hacia Tule.

Árbol del Tule

Llama la atención el Árbol del Tule. Al final del pasillo se encuentra la iglesia. Nos escoltó durante toda la visita un grupo interpretando música tradicional.

   



El Árbol del Tule

 El Árbol del Tule con su inmensa copa que parece abrazar el cielo. Al final del pasillo se encuentra la iglesia, como un contrapunto entre lo eterno de la naturaleza y lo construido por el hombre.
Durante toda la visita nos escoltó un grupo, que acompañaba el recorrido con alegría y ritmo.






                                       Santa Maria de la Asunción

Santa María de la Asunción es un pequeño templo; toda la vida cultural de la zona gira alrededor del árbol y la iglesia.

La experiencia se volvió festiva: caminar bajo la sombra del árbol y escuchar esas melodías fue sentir que la cultura vive en cada gesto, en cada sonido.



Veracruz

Rumbo a Veracruz

El itinerario se modificó por las inclemencias del tiempo: una ruta cortada nos obligó a desviarnos hacia Veracruz. El recorrido fue largo y cansador, y ese es el recuerdo que permanece.

A veces los viajes también se definen por lo inesperado, por esos desvíos que nos sacan de lo planeado y nos llevan a otros paisajes. Veracruz apareció como un destino imprevisto, con su aire costero y su historia, marcando un capítulo distinto dentro de la travesía.

 


   Veracruz 2017 — el puerto que nos recibió cuando el camino cambió de rumbo

 Si pasan por Veracruz, hay que probar los helados. Muy buenos!!!!!!


 Allí, entre calles vivas y voces festivas, escuchamos con fuerza el llamado: “¡Güera, Güera!”, invitando a probar los deliciosos helados.

Si pasan por Veracruz, hay que probarlos: son frescos, muy buenos, y forman parte de esa alegría espontánea que caracteriza al puerto.


                                             Helado de garrafa en la plaza de Veracruz — un sabor que celebra la vida del puerto


Llegamos a la plaza donde había un gran escenario. Los cantos y bailes fueron un gran atractivo.

            
                            Grupo completo frente al edificio municipal




     Pareja de bailarines veracruzanos con trajes blancos y flores rojas y amarillas, en la plaza de Veracruz  


   

Pareja de bailarines con trajes blancos y flores.




A pesar de que al día siguiente el madrugón fue casi excesivo, Veracruz impacto.

Muchos kilómetros, el viaje se hizo largo, arribamos a Chiapas de Corso, donde el calor era intenso. En Chiapas la religiosidad acompaña todos los actos.

                               

 El río Grijalva nos acercó al Cañón del Sumidero, con sus altísimas paredes desde donde se asoman cascadas y cuevas. Un paisaje imponente que deja sin palabras.

           


El río Grijalva y el Cañón del Sumidero — naturaleza que se eleva y abraza el silencio.

San Cristóbal de las Casas

Llegamos a las comunidades indígenas en San Cristóbal de las Casas, Zinacatan, nuestra guía nos presentó alguien perteneciente a la comunidad. 

                   

Mujer de Zinacantán con vestimenta típica y celular en mano, fue nuestra guía en San Cristóbal de las Casas.

Comenzamos a palpitar con sus rituales. Todo moviliza, impacta.  Es otra cultura, que no es fácil descubrir, pero allí están invadidos por 
otra cultura, que no es fácil descubrir, pero allí están invadidos por nosotros los turistas y ellos intentando mostrar sus rituales movilizadores, su mundo y vender artesanías para subsistir.

                        



Frente a la puerta de la Iglesia de San Juan Bautista, en San Juan Chamula. Al poco tiempo de haber viajado nos impactó escuchar que la iglesia fue dañada en el sismo de septiembre de 2017

Cementerio San Juan Chamula



El cementerio de San Juan Chamula guarda entre sus cruces verdes y flores los restos de un antiguo templo, hoy en ruinas de piedra cubierta de musgo

Las cruces de este color, a diferencia de las negras o blancas de otros cementerios mexicanos, tienen un significado propio en la cosmovisión maya-tzotzil: representan el árbol sagrado, puente entre los vivos y el más allá.
                                




                    

En el camino
    
Vista del pueblo de camino a Chiapa de Corzo, casas coloridas trepando el cerro entre montañas nubladas.


Calle con puestos de textiles y artesanías coloridas, camino a Chiapa de Corzo.



                         Una de las iglesias mas impactantes. 

Esta espectacular fachada pertenece al Templo y Exconvento de Santo Domingo de Guzmán, en San Cristóbal de las Casas. La orden dominica llegó a la zona en 1545, y la construcción se completó hacia fines del siglo XVII. Es una de las máximas expresiones del barroco colonial en la región, con una fachada de tono rojizo densamente decorada con sirenas, ángeles de rasgos indígenas y motivos vegetales. En sus escalinatas, como se ve en la foto, se instala un mercado de textiles y artesanías indígenas.

Palenque

Palenque pertenece a la cultura Maya, su misticismo acompaña a una arqueología única, es considerado el centro ceremonial más importante de la cultura maya, esta circundada por selva.

 

                              Camino a Palenque, entre selva y niebla

Llegar a Palenque te hace disfrutar de cascadas, por ejemplo la de Misol-Há.


Flores de Costus barbatus, conocido como jengibre espiral, muy común en los jardines tropicales de la zona










Frente a Misol-Há, la tentación de mojarse es imposible de resistir. Dejamos las cosas a resguardo y nos acercamos a la cortina de agua sin pensarlo dos veces: el agua fría cayendo con fuerza, la selva alrededor, esa sensación de estar completamente presentes en el lugar. No hay foto que pueda captar eso — solo queda el recuerdo de la risa y el agua empapándonos por completo.

Mérida

Campeche tiene un puerto colonial, varios centros ceremoniales mayas y majestuosas reservas naturales. 

                                          
                                             Monumento a la Patria.



Otro de los sitios arqueológicos mayas del circuito, con sus característicos arcos de piedra.

Palenque

Torre del Palacio de Palenque, con la pirámide del Templo de las Inscripciones de fondo, entre la vegetación de la selva chiapaneca

                            Torre del Palacio en Palenque, vista de cerca


El templo, enmarcado por la boca de una gruta natural, se recorta contra el azul intenso del cielo. Un juego de luces y sombras que parece invitar a descubrir Palenque desde otro ángulo.


         Frente a la Pirámide del Adivino, en Uxmal, con su característica forma                                                              redondeada.

 Hacia el suroeste de la Península de Yucatán se levantan una serie de elevaciones. Las pirámides mayas y monumentos de Uxmal están especialmente bien conservados, y se consideran las más bellas de la península de Yucatán


El Palomar, con su característica cresta de siluetas triangulares, una de las construcciones más singulares de Uxmal. Impacta, admira, el detalle del trabajo hace que uno se pregunte cómo se hizo esto

Dispersas por toda la zona arqueológica se encuentran las escalonadas pirámides,palacios, juegos de pelota y cuadriláteros. Tal vez las estructuras más conocidas son la gran Pirámide escalonada y la Pirámide excepcionalmente redondeada del Mago.

Pirámide maya de Palenque entre la selva, con turistas sentados en el pasto observando el templo

   
 El pasadizo de piedra visto desde dentro, con luz al fondo.

 




Ángel posando en la entrada de piedra, con el musgo y el desgaste típico.









    La Torre del Palacio asomando entre la llanura y la selva.






Uxmal


El cielo nublado, las líneas más rectas, un gran centro cuidado, que permitía caminar disfrutando entre las paredes.




Con la piedra más clara y regular, el aro de piedra llamado el juego de pelota.



La iguana, placidamente, tomando sol.






Mérida

Mérida, la capital de Yucatán, guarda con orgullo su doble herencia: la colonial y la maya. En el corazón de la ciudad está la plaza de la Independencia, con la catedral de piedra y la iglesia de la Tercera Orden asomando a los costados — ambas de la época colonial, levantadas, como tantas en la región, con piedras de antiguos templos mayas. Cerca de ahí, la Casa de Montejo se impone con su fachada del siglo XVI, un ejemplo de arquitectura colonial plateresca que todavía llama la atención de quien pasa.

                         

                      Edificio de arcadas con la torre del reloj en Mérida

En la actualidad es uno de los más importantes yacimientos arqueológicos de la cultura maya, junto conlos de Chichén Itzá y Tikal


Chichén Itzá

Chichén Itzá es, sin dudas, uno de los complejos arqueológicos mayas más conocidos del mundo, en pleno corazón de la península de Yucatán. El Castillo, esa pirámide escalonada que se impone sobre la antigua ciudad, es la imagen que todos tenemos en la cabeza cuando pensamos en México — y verla de cerca no decepciona. La ciudad, que llegó a ocupar más de 6,5 km², vivió su época de esplendor entre los años 600 y el siglo XIII. Caminando por el sitio todavía se distinguen relieves tallados en piedra en varias de sus estructuras: el juego de pelota, el templo de los guerreros, la plataforma de las calaveras — cada uno con su propia historia grabada en la roca.                                                                                                                                                      Sonriendo frente a El Castillo de de Chichén Itzá   




    Relieve tallado en piedra maya en                  Chichén Itzá, con motivos de                            serpiente y jaguar








Edificio de Las Monjas en Chichén Itzá, con su cresta ornamentada de piedra

 

De noche, espectáculos de luz y sonido iluminan la geometría sofisticada de los edificios.


Para ingresar y poder andar libre es necesario llegar temprano, las colas suelen ser muy largas para el ingreso. Además, es necesario llevar un buen gorro.

Chichen Itza: Magnifico único, arquitectónicamente es maravillosa: El Castillo, la Gran Cancha de Pelota, el Templo de los Guerreros, El Cenote Sagrado, etc.

Los cenotes con magnificas formaciones naturales de agua dulce muy fría. Imperdible no darse un buen chapuzón.

Para cerrar el recorrido Playa del Carmen, bella, agua cálida, transparente, un mar increíble. Nos lamentamos de los pocos días que tuvimos para disfrutar estas playas. 



Así unos años después viajamos solamente a Playa del Carmen. Gran cantidad de sargazo -- esa alga marina que llega arrastrada por las corrientes del Caribe y se acumula en la orilla— había invadido las playas. Cuadrillas de trabajadores se ocupaban a diario de retirarlo, en una tarea que parecía no tener fin. (y no lo tiene)

 


 







Tulum    









El Portal Maya es una gran escultura muy reprenstatica de Playa del Carmen. Muy cercana a la Quinta Avenida.
Ruinas de Tulum

Àngel posando frente al edificio principals de las ruinas de Tulum





Disfrutando de Tulum.

    Templo maya de Tulum sobre el acantilado, con el mar Caribe de fondo


Hotel Riu Playacar

México, más allá de Chichén Itzá

Cuando pensamos en recorrer México, lo primero que nos surgió fue Chichén Itzá. Aquello, quizá, que es tapa de revista. Es verdad, esas pirámides son únicas, emocionan; el síndrome de Stendhal llegó a mi cuerpo. Sentir que, al trepar por escaleras históricas, tocás el sol. Pero México va mucho más allá de esas magníficas ruinas: otras cosas nos fueron atrapando, aquellos pueblos con sus tradiciones, sus tejidos, sus historias, sus pinturas; los bailes te van invadiendo, y por qué no creer que algún alebrije nos entregó protección y creatividad.

Qué bonito es México!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Hoteles del circuito de México

  • Oaxaca — Hotel Victoria 🌟 4*
  • Tehuantepec — Hotel Calli 🌟 3*
  • San Cristóbal de las Casas — Hotel Diego de Mazariegos 🌟 4*
  • Palenque — Hotel Ciudad Real 🌟 4*
  • Campeche — Holiday Inn 🌟 4*
  • Mérida — Hyatt
  • Playa del Carmen — Hotel Riu Playacar


5.17.2024

Palacio de las aguas.


En la esquina, el edificio se alzaba como un guardián del tiempo. Sus columnas y torres parecían contar historias de otra época, mientras los transeúntes pasaban sin detenerse. Nosotros nos quedamos un instante, maravillados: no era solo arquitectura, era memoria viva, un capítulo que se escribe en piedra y ladrillo.

Palacio de las Aguas

Un edificio monumental que guarda la memoria del agua en Buenos Aires.

El Palacio de las Aguas es una obra espléndida, concebida para alojar grandes depósitos de agua y asegurar el saneamiento de la ciudad. Su construcción comenzó en 1887 y se extendió hasta 1894, sobre un proyecto de 1886.

Historia y contexto

En aquellos años, Buenos Aires sufría problemas de hacinamiento y epidemias como el cólera y la fiebre amarilla. El acceso al agua potable era una necesidad urgente. De allí surge esta obra monumental, que buscaba garantizar higiene y salud pública.

Arquitectura

El edificio impresiona por su revestimiento: mansardas de pizarra y cuatro frentes cubiertos con piezas de cerámica vitrificada traídas desde Inglaterra, cada una con su ubicación precisa. La estructura de hierro fue fabricada en Bélgica y sostiene tres pisos de tanques apoyados en 180 columnas.

La visita

Hoy se puede recorrer el Palacio en visitas guiadas gratuitas. En abril, los horarios fueron por la tarde, martes y jueves. Conviene llamar al (54-11) 6319-1104 para confirmar día y horario antes de ir. El ingreso es por Riobamba 750, piso 1°, dentro del predio delimitado por Riobamba, Viamonte, Ayacucho y Av. Córdoba.

Dos guías muy profesionales acompañan el recorrido, que permite comprender la magnitud de la obra y su importancia histórica.

Cierre

El Palacio de las Aguas no es solo un edificio: es un testimonio de cómo la ciudad aprendió a valorar el agua potable y la higiene pública. Visitarlo es entrar en un capítulo fundamental de la historia de Buenos Aires.

 

4.11.2024

Caminando Mar del Plata

Caminar una ciudad es leerla con los pies. Mar del Plata se abre como un libro de múltiples capítulos: monumentos que miran al mar, murales que liberan las paredes, casas que flotan sobre arroyos, playas que reflejan la vida cotidiana y azulejos que esconden poesía en la vereda.
Esta serie, Caminando Mar del Plata, no busca dar nombres exactos ni datos exhaustivos: quiere compartir la experiencia de andar, detenerse y maravillarse. Cada imagen es un instante, cada relato una mirada, cada paso un descubrimiento.




         “Sancho y Quijote custodian la costa”.    
          

Este monumento se encuentra en la Rambla de Mar del Plata, ciudad costera de la provincia de Buenos Aires, reconocida por su patrimonio cultural y su vida turística


 

En Mar del Plata, las paredes también hablan.

Hermosas pinturas que muestran el arte sobre paredes.


















En medio de la ciudad, la Casa del Puente se alza como un puente entre tiempos, de ella te cuento en la próxima entrada. Su hormigón parece liviano, sus líneas modernas dialogan con el murmullo del agua. Caminar hasta aquí es encontrarse con un sueño arquitectónico que aún respira. 


Playa.





En la playa, lo típico se vuelve único. El reflejo de los edificios en la arena mojada, las siluetas de quienes caminan, el horizonte abierto: todo se mezcla en un instante que parece sencillo, pero guarda la belleza de lo eterno.











En la vereda, un azulejo me detuvo. Dos caracolas pintadas, un mar en miniatura y unas palabras que partían el corazón: ‘fue por amor al arte’. Caminar Mar del Plata es también descubrir que la poesía se esconde bajo los pies.




La intervención urbana ‘Ola de los Azulejos’ se realizó en Mar del Plata en 2023, como parte de un proyecto artístico que embellece las veredas con piezas pintadas a mano.








Museo Provincial de Arte Contemporáneo. 

Caminado por la costa, llegamos al Museo de Arte Contemporáneo, que a partir de marzo cambia de horario (algo para tener en cuenta). 




Antes de ingresar hay una obra de Marta Minujin que representa el típico lobo marino de Mar del Plata, cada “chapa dorada” es un alfajor, otro icono de la ciudad. 

La escultura completa de espaldas con las piedras alrededor de la base y los edificios detrás.

                            

 La firma de Marta Minujín sobre la obra, y fecha de realización.

Ya recorriendo sus instalaciones nos encontramos con una obra colgada del techo, con botellas.              

                              


La nube de botellas azules colgada del techo, con la luz que entra por los ventanales, se ve realmente impactante. Contrasta muy bien con el hormigón crudo del edificio.

 La muestra de ese momento es una de Luis Felipe Noe.

 Visión Quebrada

                                  

“VISIÓN QUEBRADA nos muestra cómo la pintura de Noé se expande, atraviesa disciplinas y arma un entretejido de materialidades, resonancias históricas y articulaciones conceptuales". 
                                   
                                      

                           

Buenos lugares para contemplar el afuera.

                             

Un museo que invita a recorrerlo, con Luis Felipe Noé, admiramos a uno de los artistas màs creativos de nuestra epoca. El museo del MAR siempre invita a un descanso con el arte.

El Museo del Ladrillo

El Museo del Ladrillo                                           La historia hecha ladrillo nos invita a pasar... El Museo del Ladrillo Cuan...