Al llegar a Tinogasta nos hospedamos en un hotel para el olvido: el "Hotel Nicolás". A pesar de ofrecer baño privado, cochera y desayuno, y de estar cerca del centro, no es recomendable por la mala atención, la habitación desagradable (aunque limpia) y el desayuno malísimo.
https://tinogasta.tur.ar/index.html
El 31 partimos de Tinogasta hacia Fiambalá recorriendo la ruta del Adobe.

Sonriendo con cactus de fondo en la Ruta del Adobe
La iglesia Nuestra Señora del Rosario

Las ruinas de Watungfasta y la Comandancia de armas.
Esta ruta es imperdible. Casi no hay negocios ni vendedores que se interpongan -es de esperar que se mantenga de esta manera siempre-. En algunos lugares del trayecto se pueden ver fábricas de ladrillos de adobe. El adobe es aislante tanto del calor como del frio.
Al llegar a Fiambalá nos alojamos en la Hosteria “Santa Rita” muy cercano al centro, con muy buen desayuno, muy familiar.
Fiambalá es una localidad que pertenece al departamento de Tinogasta, se encuentra a unos 320 km de San Fernando del Valle de Catamarca. Se hizo famosa por ser la sede del Rally Dakar y sus termas. También se la conoce como la Capital mundial del Dakar.
Por la tarde, a 15 km, las Dunas Mágicas de Saijil, que es otro de los atractivos que se pueden hacer desde Fiambalá, dicen que es posible ver cómo los pequeños granos de arena danzan mágicamente por efecto del viento. A nosotros nos tocó un día sin viento, eso nos posibilitó disfrutar de otro espectáculo. Ver como los que practican sandboarding, lo hacen con grandes tablas con las cuales se tiran desde la cima, caminan por allí, y se deslizan. Esta la posibilidad de llegar hasta la cima y desde allí admirar el paisaje.
A pocos kilómetros se encuentra Los Medanitos, donde hay más dunas. Estas montañas de arenas superan los 1000 metros.
Ya sobre la carretera, nos recibieron dos figuras imponentes: las estatuas de guerreros que custodian "La Leyenda del Cañón del Indio", según reza la placa colocada por la Municipalidad de Fiambalá en marzo de 2022. Representan al Sinchi Sayani —"el que se mantiene en pie"—, audaz y temible cacique de los fiambalaos, y al gran guerrero Hakán, "el iluminado". En otro ángulo, tallada en piedra sobre un torreón de roca y con las alas completamente extendidas, se encuentra Urpi, "paloma", sublime y digna esposa del cacique y madre de Killay, "mi lunita" —una elección simbólica muy propia del mundo andino, donde el cóndor representa el vínculo entre la tierra y el cielo—. Los tres originarios son considerados inmortales custodios del Cañón del Indio, entre cuyas paredes subyace, dice la leyenda, un legendario pueblo bajo la protección de la Pachamama.


El 1 de abril tomamos la Ruta Nacional 60 que comienza en Fiambalá y culmina en el paso de San Francisco (límite con Chile), desde aquí se observan los cerros: Incahuasi (6.638 m), El Muerto (6486 m) y San Francisco (6.016 m). La ruta, de 200 km, es muy segura, pero el último tramo antes de llegar al límite con Chile se hace largo y tedioso. Al llegar al paso San Francisco nos comunicaron que no se podía pasar por inconvenientes técnicos en la aduana chilena.

En este trayecto es importante tener en cuenta algunas cosas, al costado de la ruta se encuentran separados cada 25 km, aproximadamente, unos puestos a los que se puede recurrir en caso de emergencia.
Hay recomendaciones de no salirse de la ruta. Los carteles indicadores están escritos en castellano y en chino. (la explotación del litio es realizada por chinos). Todo lo que es caminos secundarios hay que contratar excursiones.
El camino a los cielos de Catamarca

Como la ruta va subiendo, es bueno hacer paradas para aclimatarse. Llegar a San Francisco al paso con Chile es simple (la segunda parte) por ser un camino liso y asfaltado, es considerada una de las rutas más altas y la llaman “el camino a los cielos de Catamarca”.
Recordar: hacer la ruta con combustible lleno, no hay estaciones de servicio en la misma.
1 de abril: Desde Fiambalá a Belén.
Entramos a almorzar en un lugar simple, limpio, la atención un poco lenta.(Condor Huasi) Allí había una hermosa niña, andaba con una rata envuelta en una servilleta, la cuidaba (a la rata) porque la había picado una hormiga
El perro negro y los perros están en todas partes.
Cerca de Cóndor Huasi visitamos también el Museo Arqueológico "El Shincal de Quimivil", ubicado justo en el ingreso a las ruinas del Shincal, un sitio arqueológico incaico —uno de los más importantes del noroeste argentino—. El museo está impecable, y tanto la información como la atención del personal son excelentes. La entrada cuesta $300, un precio muy económico en relación con lo que ofrece; incluso a los extranjeros que había ese día les cobraban lo mismo.


Las ruinas de Shincal de Quimivil, son una ruina incaica, siguiendo el camino del inca en Catamarca, se hace en un recorrido de casi 2 horas, donde se relata como los diaguitas fueron desplazados por los Incas. El recorrido rodea el valle de la Luna y del Sol.
Edificio de piedra reconstruido con escalinata de acceso en las ruinas del Shincal de Quimivil, Catamarca
Ingreso de piedra a una construcción circular incaica en el sitio arqueológico del Shincal, Catamarca
Buena y precisa la guía, con el saber necesario para responder dudas o cuestiones que van surgiendo
Las Cardas
Llegamos agotados a "Las Cardas Posada & Spa" ( Belgrano 609, K4750ACM Belén), sobre la Ruta 40, en el cruce entre Catamarca y Belén. Es una hostería atendida por sus propios dueños, un matrimonio muy hospitalario y con muy buena información sobre la zona. Las habitaciones son amplias, tiene cochera y buen desayuno. Muy recomendable.
Y así de lejos —o cerca— está todo desde acá.
Al otro día salimos hacia la ruta 40, lo primero que nos llamó la atención, fueron estatuas de gran tamaño de animales típicos de la región; liebre, llama.
El suri —también llamado "ñandú" en otras regiones, aunque acá el cartel de la Reserva prefiere el nombre quichua/cacán— es el ave más grande del continente, aunque no puede volar: le falta la quilla ósea que sostiene los músculos del vuelo. En cambio, corre en zigzag a gran velocidad cuando se siente amenazado, ayudándose con esas alas cortas para cambiar de dirección de golpe.
De allí, a la Puerta San José. Cercana a Belén, un recorrido interesante.
Monumento de acceso a la localidad de Pozo de Piedra, Catamarca
Continuamos subiendo y llegamos a Pozo de Piedra, una localidad del departamento de Belen.
Estatua monumental sobre arco de piedra con el nombre "Pozo de Piedra", Catamarca

Mirador circular de piedra en una loma de Pozo de Piedra, Belén Siguiendo por la Ruta 40, en Hualfín almorzamos en el restaurante "JuanChelemín" —nombre que remite a un líder rebelde indígena de la Confederación diaguita-calchaquí, que habitaba el noroeste de la actual provincia de Catamarca, y que fue perseguido y descuartizado—.
Jamás pensamos que la íbamos a pasar tan bien, llegamos a la cima, vimos algunos autos, camionetas y un restaurante, para nosotros toda una sorpresa, un oasis inesperado en pleno cerro. Entramos a almorzar, comida simple, muy buena, un clima cordial, Lo más inesperado el festejo de un cumpleaños, una buenísima torta, realizada por los dueños del restaurante para festejar el cumpleaños de unos turistas. Torta que compartieron con todos los comensales. Todo fue muy increíble.
(Imagen no propia) Fachada del restaurante Juan Chelemín en Hualfín, Catamarca
Belen: Hualfi y Corral quemado
Nuestra Señora del Rosario, a la entrada de Hualfi
A la entrada de Hualfín se encuentra la iglesia Nuestra Señora del Rosario, que data de 1770 y es la segunda capilla más antigua de la provincia de Catamarca, declarada Monumento Histórico Nacional en 1967. La mandó construir María de Medina y Montalvo, descendiente de la familia que recibió estas tierras como premio a su triunfo sobre el temible cacique Chelemín —apresado, asesinado y descuartizado durante las guerras calchaquíes del siglo XVII, y cuyo nombre, curiosamente, es el mismo que lleva el restaurante donde almorzamos más tarde—. Construida en adobe y madera de algarrobo, con un interior decorado con pinturas de colores vivos, la capilla se ve hoy visiblemente torcida, caída hacia un lado, con esa fragilidad que le dan los siglos a este tipo de construcciones antiguas.
Recorrimos un museo arqueológico, seguimos camino encontrándonos con unas montañas rojas, parecidas a las de Talampaya.
Camino a Corral Quemado
Cerca de Hualfín, ya llegando a Corral Quemado, nos encontramos con un paisaje espléndido: paredes de piedra roja erosionadas por el tiempo, imponentes, a la vera misma del camino.
Lástima que también nos encontramos con la falta total de cuidado de parte de algunos turistas: basura tirada entre las rocas, como si nada, en un lugar que merecería otro respeto.
Llegamos hasta el cartel de "Corral Quemado, Cuna del Pullo" y desde ahí fuimos hasta Puerta Corral en busca de tejedoras, de las que tanto se habla en la zona. Encontramos poco y pobre.
Ubicada al norte de la cabecera departamental de Belén, la jurisdicción municipal de Corral Quemado es conocida como la "cuna del pullo" y también como la "cuna del poncho".
Tejedora
Iglesia Virgen de los Remedios
Nos encontramos con la Iglesia Virgen de los Remedios de Corral Quemado, en el departamento de Belén, destacándose por su estética tan particular. Asentada sobre una escalinata, desde lo alto nos muestra su importancia para lugares con esa fuerte tradición religiosa, donde las celebraciones litúrgicas y las fiestas patronales en honor a la Virgen son centro de sus vidas.
En Belén, a cuadras de donde parábamos estaban la “arañitas hilanderas” donde conocí un muy buen lugar de tejidos.
Los colores se dan con elementos naturales, nueces, cáscara de cebolla, yerba mate. Muestran como hilar, y también ofrecen sus productos.
Que faltò recorrer: Campo de Piedra Pomez, Balcón del Pissis.
🏨 Hoteles y hosterías del recorrido
Córdoba — Hotel The (antes Hotel El Virrey)
📍 Bv. Mitre 227, Córdoba
San Fernando del Valle de Catamarca — Nuevo Hotel "Ancasti"
📍 Sarmiento 520, CP 4700
📞 0383 44355951/2
Fiambalá — Hostería "Santa Rita"
📍 Av. Las Américas y esquina Copiapó, Fiambalá, Catamarca
Belén — Las Cardas Posada & Spa
📍 Belgrano 609, K4750ACM, Belén