1.14.2012

Iglesias, capillas del norte y San Salvador de Jujuy.

El noroeste argentino guarda entre sus paisajes un patrimonio religioso de singular belleza. Desde el interior cordobés hasta la Quebrada de Humahuaca, cada ciudad, cada pueblo, cada recodo del camino ofrece una iglesia, una capilla, un altar que cuenta siglos de historia y de fe. Este recorrido es una invitación a descubrirlos.



Catedral de Córdoba, uno de los templos coloniales más antiguos de Argentina, ubicada en el centro histórico de la ciudad.







Córdoba

La Catedral de Córdoba, ubicada en el corazón histórico de la ciudad, comenzó a construirse en 1580 y fue oficialmente consagrada en 1706. Es uno de los templos coloniales más antiguos y majestuosos del país.

Difícil pasar sin detenerse a mirarla



SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.

Catedral de Tucumán, Nuestra Señora de la Asunción, iluminada de noche frente a la Plaza Independencia de San Miguel de Tucumán.


 Nuestra Señora de la Asunción.

Frente a la Plaza Independencia de San Miguel de Tucumán, la Catedral luce imponente de noche. El templo actual reemplazó al original de 1685 y fue inaugurado en 1856.



San Salvador de Jujuy



La Catedral de San Salvador de Jujuy, con sus casi cuatro siglos y medio de historia, se alza serena en el centro de la ciudad. Su púlpito tallado en madera es considerado una de las piezas de arte colonial más valiosas del país.



Interior.

Detalle del retablo interior de la Catedral de Jujuy. El querubín tallado es testimonio del esplendor artístico colonial que guarda este templo.






Interior de la Catedral de Jujuy: órgano y bóveda decorada de singular belleza.
Interior: techo y órgano

      Desde abajo, el órgano y la bóveda pintada de la Catedral de Jujuy revelan una riqueza artística que sorprende y emociona.





Fachada de la Basílica de San Francisco de Jujuy, construida en 1611, con más de cuatro siglos de historia.

Basílica de San Francisco del 1611.
Desde el atrio, la fachada de la Basílica de San Francisco de Jujuy impone su presencia con más de cuatro siglos de historia.


Maimara
(estrella que cae)






Nuestra Señora de la Candelaria, en Maimara — "estrella que cae" en lengua aborigen. Una iglesia colonial sencilla y encantadora bajo el cielo del norte ar

      Purmamarca

En el corazón de la Quebrada de Humahuaca, donde el silencio y la luz del norte argentino parecen fundirse, se alza la iglesia de Santa Rosa de Lima de Purmamarca. Construida en 1648, es una de las joyas de la arquitectura colonial del noroeste, y su blancura inmaculada contrasta con el paisaje árido que la rodea.

Su interior guarda la austeridad propia de las iglesias de la Quebrada: una nave sencilla con techo de madera y caña brava, un altar modesto y una paz que envuelve al visitante desde el primer paso. Quizás el detalle más sorprendente son sus bancos originales de cardón, que llevan casi cuatro siglos acompañando en silencio la devoción de su gente.



Iglesia de Purmamarca: Santa Rosa de Lima. 
 
En Purmamarca, frente a la iglesia de Santa Rosa de Lima, el tiempo parece haberse detenido desde 1648


 Interior  


Interior de la iglesia de Santa Rosa de Lima de Purmamarca, con techo de madera y caña brava, ejemplo de arquitectura religiosa colonial de la Quebrada.

La nave de Santa Rosa de Lima, con su techo de madera y caña brava, es un ejemplo perfecto de la arquitectura religiosa colonial de la Quebrada.

Bancos originales de cardón de la iglesia de Santa Rosa de Lima de Purmamarca, con casi cuatro siglos de antigüedad.

Bancos de cardón originales, tan antiguos como la 
iglesia misma, que resisten el paso del tiempo con 
la misma firmeza del norte argentino.












Piedra, cal y fe. El norte argentino guarda en sus iglesias y capillas algo que el tiempo no puede borrar: la huella de quienes, siglos atrás, construyeron lo eterno con sus manos.


La Iglesia de Tilcara: entre historia y fe

La iglesia de Tilcara comenzó a levantarse en 1795, recién en 1865 abrió sus puertas al pueblo. Sus muros guardan siglos de memoria y sigue siendo parte viva de la Quebrada.



La entrada: umbral de la historia

La puerta de madera, flanqueada por plantas, invita a cruzar un espacio donde lo cotidiano se vuelve sagrado.

El crucifijo y la fachada



Frente al templo se alza el crucifijo, símbolo de fe que dialoga con la arquitectura sencilla y el campanario que marca el ritmo del pueblo.

El interior: silencio y color


Interior de la Iglesia de Tilcara, con murales laterales, techo de madera y altar al fondo

Dentro, los bancos de madera, los murales y el altar iluminado crean una atmósfera serena. Es un lugar donde la comunidad se reúne y donde cada visitante puede sentir la mezcla de tradición y espiritualidad.

La iglesia de Tilcara no es solo un edificio histórico; es un espacio que sigue latiendo en la vida del pueblo, entre lo cotidiano y lo religioso.

Huacalera

Construida en 1665, con pinturas cuzqueñas. Dicen que en el interior estuvieron guardados los restos de Juan Lavalle luego de su asesinato, y así el templo se convirtió en custodio de una memoria dolorosa y heroica.

Iglesia colonial de Huacalera, con techo de tejas y campanario, entre la vegetación

En Huacalera se levanta una iglesia que parece detenerse en el tiempo, guarda en sus muros las huellas del arte cuzqueño.

Huacalera se encuentra sobre la Ruta Nacional 9, a 16 km de Tilcara. Es un templo colonial del siglo XVII.

Se puede combinar la visita con el Monolito del Trópico de Capricornio, muy cercano

Uquía

Iglesia de San Francisco de Paula en Uquía, con su torre separada del edificio principal.



Guarda en su interior un tesoro inesperado: los ángeles arcabuceros, únicos en la región, son pinturas coloniales que mezclan arte europeo con identidad propia. Entrar allí es como abrir un cofre de historia y belleza.

Está ubicada camino a Humahuaca, en el mismo pueblo de Uquía, fue construida en el siglo XVII y también se la declaró Monumento Histórico Nacional.



Susques

Lo más destacado al llegar a Susques es su iglesia, construida en 1598. La señora que la cuida asegura que es la más antigua de Jujuy. Está considerada Monumento Histórico Nacional, aunque quienes realmente la sostienen son los propios vecinos.

Vista general de la iglesia de Susques, Jujuy, desde la plaza, con techo de paja y campanario entre árboles

Es de una sencillez conmovedora: adobe, techo de paja sobre rústica madera de cardón. El interior sigue esa misma sobriedad — imágenes y flores simples, colores vivos, y un silencio que parece formar parte del paisaje tanto como las montañas de alrededor.


Nave central de la iglesia de Susques, Jujuy, con columnas de madera y bancos hacia el altar

Dedicada a la Virgen de Belén, sus paredes blancas realzan la sencillez de las figuras cuzqueñas que la decoran. Hay que visitarla por la mañana, que es cuando abre sus puertas.

Interior de la iglesia de Susques, Jujuy, dedicada a la Virgen de Belén, con techo de paja, paredes blancas e imágenes cuzqueñas, altar dorado al fondo.

Detalle de paredes pintadas con motivos de estrellas en la iglesia de Susques, Jujuy, con arco de adobe y vela roja en primer plano


Ángel con cámara en mano dentro de la iglesia de Susques, Jujuy, junto a viga de madera y muros pintados



Detalle de mural pintado con motivo floral en tonos ocres sobre pared blanca, iglesia de Susques, Jujuy




El silencio pertenece al lugar.

Capilla del cementerio de Susques



Capilla de adobe en el cementerio de Susques, Jujuy, rodeada de cruces y coronas de flores, cerros áridos al fondo.

El lugar y la capilla fueron impactantes. Lo recuerdo y me emociona.

La Ciénaga

Camino a las salinas, por la cuesta de Lipán, se atraviesan algunos caseríos. En uno de ellos, La Ciénaga, se encuentra esta iglesia de paredes de adobe, sola en la gran inmensidad del paisaje puneño. 


Es de esas construcciones que parecen haber crecido de la misma tierra que las rodea — sencillas, silenciosas, casi invisibles hasta que uno las tiene enfrente.

Iglesia de adobe blanca en La Ciénaga, Jujuy, con arco de flores en la entrada y cerros áridos de fondo

Campanario con cruz de la iglesia de adobe en La Ciénaga, Jujuy, contra cielo azul y cerro




















1.04.2012

Viajando por el norte: San Salvador de Jujuy.

                       Paisaje de sierras y laguna del norte argentino

Recorriendo Rosario.

Llegamos a Rosario para almorzar en la costa del río, un viaje desde La Plata sin interrupciones, el río nos ofreció su distensión.


Vista del puente Rosario-Victoria desde la costanera, parada en Rosario camino al norte







Caminamos por el centro de la ciudad, arribamos al Museo de Bellas Artes Castagnino, con la frustración de encontrarlo cerrado los martes.

Interior del histórico Café El Cairo en Rosario, frecuentado por Fontanarrosa



Las luces nos ofrecieron un buen marco para fotografiar el Monumento a la Bandera.

Monumento a la Bandera en Rosario iluminado de noche, columnas con luces violetas







Cerramos el día, cenando en un restaurante muy recomendable “Inmigrante”, de allí al hotel, Mayora, 3 estrellas. (que no merece demasiado comentario)

Salimos hacia Córdoba con lluvia

El camino Rosario-Córdoba se hace por autopista; llovió constantemente. Llegamos al hotel Garden, muy céntrico, y tuvimos que dejar el auto en una cochera a cuatro cuadras. El hotel, si bien tenía una muy buena habitación, era antiguo y sin ascensor —había que subir por escaleras— y el desayuno, en un bar externo, era regular. Recorrimos la ciudad y nos dedicamos a sacar fotografías.


Centro Cultural Córdoba de noche, obra contemporánea de GGMPU junto a la Iglesia de los Capuchinos.












Catedral de Córdoba bajo un cielo tormentoso.
                Plaza San Martín de Córdoba, con farol clásico y bandera argentina.

Llegamos a Tucumán, capital de una ciudad con una vida social muy intensa

Por la noche los edificios están iluminados. La Casa de Gobierno se destaca especialmente, con detalles decorativos muy interesantes.

Casa de Gobierno de Tucumán iluminada de noche, fachada dorada con detalles decorativos

La Plaza de la Independencia tiene mucha vida: hay gente por todos lados y a toda hora. Se destacan la fuente, los árboles centenarios y la estatua de La Libertad, realizada por la escultora tucumana Lola Mora.
 










Estatua de la Libertad, obra de Lola Mora, en la Plaza de la Independencia de Tucumán, de noche











Fuente iluminada en la Plaza de la Independencia de Tucumán, de noche



La Iglesia San Francisco y el convento también se ven cuidados y muy bien iluminados. El Parque 9 de Julio, pensado por el arquitecto Carlos Thays, es un espacio verde que conocimos de noche, pero igualmente nos gustó mucho. Allí hay algunos restaurantes muy bien puestos, vale la pena visitarlo



                  Parque 9 de Julio 










Fachada rosada de la Casa Histórica de Tucumán, con portón azul.

  La histórica Casa de Tucumán.



Hacia Jujuy


Llegamos a San Salvador de Jujuy “ciudad del noroeste de Argentina, capital de la provincia de Jujuy. Se encuentra ubicada en el sur de la provincia, en la confluencia de los ríos Grande yXibi Xibi, es llamada afectuosamente «La Tacita de Plata»”.
A la Hostería Pascana, nos costó un poco encontrarla (el GPS nos mandaba en contramano para ingresar al barrio Los Perales) Una joven muy amable nos indicó como llegar.
Cominos muy tarde unas empanadas deliciosas, en Manos Jujeñas.

Visitamos la Catedral, que es un hermoso edificio de estilo colonial, está ubicada frete a la Plaza General Belgrano, posee un púlpito muy interesante.
A pocas cuadras está la Basílica de San Francisco.











Una forma original de hacer propaganda, época pre elecciones. 














Día 15; desde Jujuy a Lagunas de Yala.


Dado que la lluvia hizo imposible visitar la yungas, partimos hacia las lagunas de Yala , el camino de acceso es sinuoso, pintoresco.
Las lagunas están a 2300 metros sobre el nivel del mar  y forman parte del Parque Provincial del Potrero de Yala y componen la reserva de la biosfera. Han sido reconocidas por la UNESCO como zona de conservación de ecosistemas terrestres
La lluvia nos acompañó en el recorrido.




Nos habían dicho que el camino interno hacia Termas de Reyes era muy bonito. Preguntamos las condiciones del mismo, y partimos.


Además de chapotear barro colorado en bajada y picada, llegamos a un lugar donde un cartel impedía continuar, había desmoronamientos, era improbable regresar, trepar por el barro no era posible. Ángel comenzó a sacar las piedras, luego entramos en una fina lámina donde pasaba ajustadamente el auto, más adelante el camino siguió sinuoso, angosto pero medianamente transitable. 


    
Una zamba de aquellos lugares dice: “Me gusta Jujuy, Jujuy, cuando llueve y deja que el recuerdo me lleve, y por Yala perderme abrazada al amor, mojadita de agua hasta el alma”
Llegamos a Terma de Reyes, regresando a Jujuy por asfalto.
Precaución: cuando llueve no hacer el camino interno, es demasiado complicado.


A la noche fuimos al Teatro Mitre, si bien la obra no nos gustó demasiado, el teatro en un lindo edificio, muy bien cuidado.










Estatua de Lola Mora en Jujuy. Una de las que rodea la casa de gobierno.








Día 16: a Purmamarca.


Salimos con sol hacia Purmamarca, en el camino fuimos parando según nos gustara el lugar o nos llamara la atención algún paisaje para fotografiar.
Llegamos al hotel Pumahuasi nos pareció cálido y con un entorno agradable. Recorrimos Purmamarca, un pueblo que ha crecido, se ve muy cuidado, intentamos andar por Los Colorados, que tiene unas interesantes formas geológicas de color rojo profundo,  pero el viento y el camino muy poco cuidado hicieron que regresáramos.
Hotel Pumahuasi.
Paseo Los Colorados

Paseo Los Colorados

Paseo Los Colorados






                                         Cabildo Purmamarca




Cruzamos a Tilcara, visitamos su iglesia, Nuestra Señora del Rosario (1797)  

Entrada Iglesia.
Vista de Nuestra Señora del Rosario


Interior.
Tilcara sigue siendo ese lugar acogedor, con casas de adobe, fuimos hacia Maimará, que está muy cerca de Tilcara, es un lugar donde se conservan costumbres típicas, fotografiamos algunas casas y lugares que nos llamaban la atención.
Iglesia Maimará.




Día 17: Desde Purmamarca a Salinas Grandes y Susques.
Por la cuesta del Lipan 
Cuesta del Lipán.

Por la mañana visitamos, en Purmamarca la Iglesia de Santa _Rosa de Lima, (1648) que es monumento históricos, está al pie de Los Colorados y del Cerro los 7 colores.
Iglesia de Santa Rosa de Lima.


 Por la mañana se disfruta la variedad de colores que contrasta y hace de fondo inmejorable a Purmamarca.


Desde Purmamarca a Salinas Grandes se transita por un camino sinuoso, zigzagueante y empinado de montaña. El punto más alto es Abra de Potrerillos a 4170m, desde lo alto ver la cuesta serpenteando es un espectáculo imperdible. Es la ruta Nacional 52, llamada la cuesta del Lipán, del departamento de Tumbaya. 
Iglesia en ruta Nacional 54. (En medio de la nada)


En las Salinas Grandes el silencio es otro, tan sólo la inmensidad blanca acompaña a un mudo paisaje. Marca una de las entradas un artesano, ya en el interior se ven los piletones donde se produce la industrialización de la sal y obreros artesanos ofrecen souvenir tallados en sal. 




















De allí por la misma ruta a Susques, esta ruta no es sinuosa, hay animales sueltos, gente cuidándolos, y casa perdidas en esos campos secos.
Pastora cuidando llamas.



Arribar a Susques y descubrir esa iglesia con techo de paja, y pinturas en sus paredes, es algo muy impactante. La iglesia se integra al paisaje, venera a nuestra Señora de Belén, está en el centro del pueblo que es muy chico. 
Altar

Nuestra Señora de Belén












Interior 













Un camino doble, una escuela y una hostería donde se come. El dueño enseña cocina y está pronto a escribir un libro, utiliza para sus recetas los elementos de la zona, haciendo re adaptaciones de las comidas.  


Gracias a la ruta, Internet y los medios de comunicación Susques  cambió su fisonomía. Era un pueblo aislado, hoy lo denominan Pórtico de los Andes, es uno de los pasos obligados desde Chile.
Un cementerio con otra capilla dio por finalizado el recorrido. 
Comenzamos el regreso, bajando por la cuesta del Lipán.


Día 18
De Purmamarca a Humahuaca 
Tomamos la ruta 9, fuimos deteniéndonos en algunos lugares como 
El Trópico de Capricornio, además del monolito que marca el lugar, hay un reloj solar  donde cada 21 de diciembre día del solsticio de verano, los rayos solares proyectan sobre la pared del monolito una sombra perpendicular. Siempre se ven dos puestos de venta de artesanos. Notamos el lugar con cierto abandono.
Trópico de Capricornio

Vista frente al trópico de Capricornio













Allí no más esta Huacalera con una iglesia construida aproximadamente en el año 1800, donde se ven pinturas cuzqueñas.


Llegamos a Humahuaca, hay que destacar la buena atención del ACA.
Paramos en el hotel reservado, “Camino del Inca”, se encuentra luego de cruzar el río.


 Desde allí comenzamos a caminar Huamahuaca, a la diferencia de otros lugares percibimos mucho “acoso” para vender” lo que sea. La información turística con una atención bastante pobre. 
Sacamos fotos a la Iglesia, consagrada a Nuestra Señora de la Candelaria, al cabildo, al monumento a la Independencia, artesanos y artesanías. 
Artesanías en la plaza.




Frente al río hay lugares para comer
Llegamos a Uquía, allí se encuentra la iglesia de San Francisco de Padua, (1691) donde hay tallas de madera y pinturas de la escuela cuzqueña de Los Angeles Arcabuceros. El altar está laminado en oro. No se puede sacar fotos de su interior.
San Francisoc de Padua








Interior, fotografía tomada de internet








                                                                                                                      Frente a la iglesia se encuentra venta de artesanías,  que parecen muy buenas.














Por el interior de pequeño pueblo se llega a la quebrad de las Señoritas, un sitio con un fuerte color rojo, el camino está muy malo, nos encajamos, así que no pudimos hacer un buen recorrido.
http://www.quebradadehumahuaca.com/hospedaje/uquia.php
Regresamos a Humahuaca y por la tarde tomamos el camino hacia el cerro de los Catorce Colores, (como lo llaman los lugareños) Son las serranía del Hornocal, con una gran belleza paisajística, hay que trepar por un camino de ripio unos 30 km, pero el camino es sinuoso y empinado, se tarda unos 90 minutos. Es un lugar con imágenes coloridas únicas.





Día 19
A la Quiaca.
Salimos de Humahuaca hacia la Quiaca con un día nublado, a los pocos kilómetros nos encontramos con esos regalos de viaje, nevaba copiosamente, el paisaje se transformó en algo maravillosos, parábamos continuamente para sacar fotografías.














En la Quiaca nos acompañó el sol, algo fresco., visitamos la ManKa Fiesta, todos los años a partir del tercer domingo de octubre y durante 7 días se celebra en La Quiaca la Manka Fiesta.(o fiesta de la olla). 
 Los feriantes llegan con sus productos para realizar trueque: frutas secas, verduras, alimentos, ollas de barro, lana de oveja, productos elaborados en madera. 




















Fuimos a Yaví, a 16 km al este de La Quiaca, por ruta asfaltada, se encuentra un pueblo con construcciones en adobe, allí está la iglesia (1690) consagrada a San Francisco. Hay que recordar que las 13h cierra y no abre hasta después de las 14.







Dicen que en Yavi es donde se encuentra el cielo más azul. 
En Yavi es difícil encontrar un lugar para comer algo, debimos regresar a La Quiaca para almorzar.





Cruzamos a Villazón. Acá vale una aclaración: no es necesario ir a Villazón para comprar algo. Las artesanías hay que comprarlas donde nos gustan y lo demás está al mismo precio que en cualquier lugar del estilo. 





Calles de Villazón
Niña de vendedora boliviana sobre la ropa.





Municipalidad de Villazón.


Iglesia de Villazón.


Día 20
A Iruya


Por la mañana fuimos a la Terminal de Ómnibus y en el transporte Iruya, pagando 28$ cada uno obtuvimos nuestro pasaje. Salimos a las 8, y 20 llegamos Lugo de 3 horas de viaje a Iruya.


 Se va por la ruta 9, a 26 km está el cruce de rutas, de allí 54 km de ripio, pasando por Iturbe, Abra del Cóndor (4000ms,) límite entre la provincia de Salta y Jujuy. Hata allí fuimos subiendo, también había nevado. Comenzamos a bajar con el camino mucho más angosto, pero con un paisaje muy variado, con colores, quebradas, formas montañosas,  en algún momento el camino va bordeando el lecho del río Colanzulí.
Se llega a Iruya, el pueblo está colgado de la montaña.


Bajamos y comenzamos a caminar, sabíamos que teníamos unas 4 horas para andar. 





La edificación es colonial, las callecitas de piedra son empinadas. Almorzamos muy económico, en una casa de familia. Nos pareció mala la atención del lugar donde va el turismo: Margarita.


Creemos que Iruya necesita mayor protección, es un despropósito que los micros estacionen, y se queden en la explanada frente a la iglesia, que las camionetas y bus de turismos recorran el pueblo en cualquier dirección y hora. 


Con celular.





Regresamos muy cansados por el mismo camino con subidas, bajadas, vueltas y el ronroneo del motor.
Una cena en Humahuaca para reponer fuerzas.
Día 21 emprendimos el regreso.


Iglesias, capillas del norte y San Salvador de Jujuy. I

Saturday, March 25, 2006

Recorriendo Batea Mahuida



Batea Mahuida



Saliendo de Villa Pehuenia, a una distancia de 8kms, con rumbo a Moquehue, se encuentra el camino hacia Batea Muhida, es una vista obligada, la mejor!!!!
Batea es un volcán, que “Apagó eternamente su furia y dejó que en su cráter se formara una laguna.” una gran depresión en forma de batea En invierno se cubre de nieve, es un centro de esquí.
“Cambió fuego por agua, y permitió que los mapuches, históricos moradores del lugar, construyeran alrededor de él su vida cotidiana.”
Empezando el recorrido se encuentra un cartel bien claro que manifiesta que estás transitando territorio de la Comunidad Mapuche, ingresas pagando un mínimo para llegar a la laguna y a la boca del volcán que maravilla, el agua azul rodeada de arena volcánica y la cordillera imponente. Recorrerla por el borde, subir hasta donde queda un poquito de nieve, entrar a la laguna, trepar por la montaña, son experiencias que no se pueden dejar de disfrutar.
De allí se puede ascender a la cumbre, 1948 mts, parece muy fácil alcanzarla, pero hay que subir a pie, cuando con el auto ya no se puede avanzar. Vale la pena el esfuerzo, la mirada de la laguna desde arriba es espectacular, también se ve el volcán Icalma del lado chileno.
Dejando el límite con Chile, y abandonando ese paisaje se puede llegar hasta el mirador de las antenas, desde allí se disfruta la vista total de Villa Pehuenia sobre el lago Aluminé, Angostura y el Moquehe mismo.


Friday, March 24, 2006

Arribando a Villa Pehuenia




Llegar a la Villa es comenzar a disfrutar del paisaje. El lago Aluminé atrapa la vista y los demás sentidos, parece que estás en un lugar encantado, y algo de eso hay, el mundo comienza a transformarse, queres estar allí y no dejar el lugar, queres que las imágenes no se borren de tu mente.
La tranquilidad del lago y su color azul transmiten sensaciones que van entrando en el cuerpo, en el alma, hay algo mágico que llega desde lo más profundo del lago para instalarse en lo más profundo de nuestro ser.
Villa Pehuenia está pegada a la cordillera, se ingresa por la ruta de ripio Nº 13, La Oficina de turismo da alguna información, se continúa por la ruta bordeando el lago, y nada molestan los pocos negocios que se ven.
Al ingresar a la Villa, se bordean distintos lugares del lago, todos son muy imponentes, cada unos con particularidades, se forman bahías, entre las montañas, se ven caer arroyos, cascadas, todo en un continuo que se transforma sin repetirse.



http://www.villapehuenia.org/circuitos/circuitopehuenia.htm

Sunday, February 19, 2006

De Neuquén a Villa Pehuenia




Saliendo desde Neuquén por ruta 22 se llega a Zapala, allí hay buena "Información Turística", se sigue por asfalto hasta Primeros Pinos donde comienza a recorrerse una ruta de ripio transitable y con algunas sorpresas, por ejemplo ver unos caballos pastando y durmiendo, dicen que son de los crianceros. Siguiendo una hora más llegás a la Villa al borde del lago Aluminé donde comienza el circuito Pehuenia, llamado así porque allí crecen los mejores pehuenes (araucarias araucanas)


El Museo del Ladrillo

                                          La historia hecha ladrillo nos invita a pasar... El Museo del Ladrillo Cuando uno recorre el Cami...