Arcila: llegamos a una pequeña ciudad amurallada frente al oceáno, caminamos sin guía, algunos lugares nos llevaron a fotografiar paredes pintadas, producto de un concurso que se realiza año tras año.
Uno de los murales del concurso anual de pintura en Arcila, con caligrafía árabe convertida en imagen.
Continuamos en el bus hacia Rabat, la capital de Marruecos, ubicada sobre la costa del océano Atlántico, en la desembocadura del río Bu Regreg. Durante el viaje, por las ventanillas del bus se deja ver un paisaje más árido.
Palmeras, cal y cielo abierto: Rabat.Llegamos a un buen hotel, el Rihab Rabat.
Luego de instalarnos hacemos una visita panorámica a la ciudad. Aquí van algunas fotografías de los lugares que fuimos viendo
Arcos festoneados, mármol pulido y un cielo que se refleja en el piso: el Mausoleo de Mohammed V nos dejó sin palabras.
En la imagen se ve a un guardia con su uniforme blanco impecable y su capa roja. Posa frente a la entrada para los visitantes, acepta la compañía en la foto y sonríe: todo un modelo
El Mausoleo de Mohammed V desde otro ángulo, con su escalinata y su techo de tejas verdes.
Desde la ventanilla del micro vimos, a lo lejos, el Gran Teatro de Rabat, una obra de líneas curvas y modernas diseñada por la arquitecta Zaha Hadid.


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