10.19.2026

Marruecos,Día 5: Ait Ben Haddou y Ouarzazate


 Del Atlas al Valle de las Rosas: Ait Ben Haddou y Ouarzazate


Salimos de Marrakech y comenzamos a observar un paisaje distinto: pueblos enclavados en las montañas del Atlas, que, según nos informaron, son una barrera natural frente al desierto del Sahara.          

                                 

                     Un pueblo entre las laderas del Atlas: el paisaje empezaba a cambiar.

Llegamos a Ait Ben Haddu, un ksar, un poblado fortificado del color bermellón que veníamos viendo y admirando en todo Marruecos: ese rojo vivo y ese naranja intenso y saturado. Nuestra intención era recorrerlo y entrar, pero no nos fue posible; no entendí con claridad el motivo, aunque creo que fue una cuestión de tiempo. Lo miramos y sacamos fotos desde afuera. Sus construcciones son de arcilla y adobe, levantadas en el siglo XVII,  fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Cooperativa de alfombras

Alfombras tejidas a mano, colgadas en la fachada de la Coopérative Benimains: colores y dibujos geométricos por todos lados.

                          

    Ait Ben Haddu          

                     

Ait Ben Haddu, en tonos de arcilla y adobe: lo miramos y fotografiamos desde afuera.

               

   

Ángel y yo, con Ait Ben Haddu a nuestras espaldas.

Hoy el lugar se ha convertido en un set de filmación natural, y se entiende: se siente ese paisaje cinematográfico.

Seguimos viaje hacia Ouarzazate, donde el cine también es parte de la ciudad.  

                           


                        Las puertas de CLA Studios, uno de los estudios de cine de la zona.

                           



El Museo del Cine, con su portal de inspiración egipcia y un nido de cigüeña en lo alto del minarete.

                       


           
          Palmeras, murallas bajas y el desierto que empieza, desde la ventanilla del bus.

La tarde nos llevó por el Valle de las Rosas, camino a Boumalne Dadès, donde pasamos la noche. En una rotonda nos sorprendió un gran cuenco decorado con rosas.

                                  


             Una rotonda del Valle de las Rosas, con un gran cuenco y rosas que sobresalen.
Boumalne Dadès — Xaluca Boulmane Dadès 📍 Avda. Zone Touristique BP 138, Boumalne Dadès, Marruecos 📞 +212 524 830 060

Marruecos, Día 3 y 4: Marrakech


 Marrakech

Llegamos a Marrakech y, después de instalarnos en el Grand Mogador Menara, nos dieron un horario para hacer una visita por la ciudad en calesa.

Recorrido en calesa

Creo que, si no hubiera estado en el programa, no se nos habría ocurrido andar en uno de estos carros tirados por caballos.

                    

                     
                             En la puerta del Grand Mogador Menara, en Marrakech.

Recorrimos gran parte de la ciudad en un anochecer cálido y con mucho tránsito. Los caballos, acostumbrados al ruido y a las bocinas, tiraban de la calesa sin inmutarse. El cochero revoleaba el rebenque por el aire, más como un juego que como una amenaza. A veces se daba vuelta para señalarnos algún monumento o lugar destacado.

Entre las calesas había una verdadera competencia: se pasaban unas a otras, quedaban atrapadas entre los autos, doblaban como podían y competían entre ellas y con cualquiera que se les acercara.

Fue un paseo diferente y entretenido. Más que la ciudad, nos atrapaban las situaciones que se iban creando, casi inesperadas para nosotros.

Marrakech de día

Marrakech asombra por su juego de colores y por sus olores diversos, sobre todo a menta, especias y cuero. Tiene una inquietud permanente y casi inquietante, y el llamado al rezo. Tanta variedad de sensaciones golpea, no da respiro, invade sin pedir permiso.

La charla del argán

Hicimos una parada en una "farmacia", aunque enseguida se vio que la señora, más que farmacéutica, era una vendedora excelente. Nos fue presentando cada producto derivado del argán: este para el dolor, aquel para cocinar, otro para la alergia... para todo había una versión. Hablaba con tanta seguridad y simpatía que, cuando quisimos acordar, estábamos todos comprando. Creo que no quedó nadie sin llevarse algo.

                      


Semillas de argán que me obsequió la vendedora. Gracias, intentaré que alguna de ellas germine.

La plaza Jemaa el-Fna

La gran plaza de Jemaa el-Fna, donde todo ocurre y todo se vende, una de las plazas mas vibrantes que he visto, tiene más de 10.000 metros cuadrados. Por la noche es casi imposible ingresar, porque la gente se agolpa. 


En esta mañana fue un buen recorrido. Ese pasillo donde se ven diversos productos. Alguna ventana que llama la atención para fotografiar.

Palacio de la Bahía

Y al fin llegamos al Palacio de la Bahía, admirable. Se entra por una puerta azul y un arco, con un piso de mosaicos, y al fondo se ve el verde del jardín. Adentro hay patios con fuentes en el centro, que te hacen esperar el agua tan valorada, mosaicos coloridos y yeso tallado. Todo es una muestra de un trabajo artesanal impecable. Acá no había máquinas ni internet… todo se hacía a mano, con paciencia y con tiempo.



Nos llamaron la atención algunos detalles, como las ventanas. Detrás de una reja dorada de hierro forjado se asomaba un techo de madera pintado en rojo, azul y amarillo. Justo estaban restaurando esa zona y se veía a los operarios trabajando. Y el patio blanco y azul de la fuente, con sus arcos y su piso de mosaicos, daba silencio, sombra y mucha luz.



Bello palacio, digno de visitarse. Un buen almuerzo y tarde libre para disfrutar.








Marrakech — Grand Mogador Menara 📍 Avenue Mohammed VI, Marrakech, Marruecos 📞 +212 530 530 530

Marruecos, Día 3: Casablanca


 

Casablanca

Camino hacia Marrakech estuvimos en Casablanca. Fue una estadía corta, pero nos dejó ese aire de "poco pero bueno": imágenes claras y recuerdos cinematográficos.



Casablanca, la película, también nos salió al encuentro: un cartel con el póster, las banderas y el Atlántico de fondo.

Entramos a la ciudad con poco tránsito,no es lo habitual, el guía nos advirtió con humor: "Acá no conducimos, sino que nos evitamos".

En su relato nos contó que a Casablanca la llamaron la "Petit Paris". Quedó muy dañada en 1907 y se reconstruyó en el siglo XX, con estilo art déco.

Casablanca es la ciudad más grande del país. Según Samid, muchas empresas se instalan en Marruecos por su mano de obra económica; por ejemplo, aquí se fabrican repuestos de aviones para todo el mundo.

Lo más imponente fue la mezquita Hassan II, frente al Atlántico. No entramos, porque la visita no lo incluía, pero alcanzó con recorrer la explanada para entender su escala.

                  



                           La mezquita Hassan II, con su minarete frente al océano.

Y hay detalles que solo se descubren al acercarse:

                             


Zellige verde y azul alrededor de una fuente: el detalle que no se ve desde lejos.

                               


La mediateca de la Fundación de la Mezquita Hassan II, junto a una fuente con 
mosaicos.

Marruecos, Día 2: Arcila y Rabat


 

Arcila: llegamos a una pequeña ciudad amurallada frente al oceáno, caminamos sin guía,  algunos lugares nos llevaron a fotografiar paredes pintadas, producto de un concurso que se realiza año tras año.

                                     

Uno de los murales del concurso anual de pintura en Arcila, con caligrafía árabe convertida en imagen.

    Continuamos en el bus hacia Rabat, la capital de Marruecos, ubicada sobre la costa del océano Atlántico, en la desembocadura del río Bu Regreg. Durante el viaje, por las ventanillas del bus se deja ver un paisaje más árido.

                                       Palmeras, cal y cielo abierto: Rabat.

 Llegamos a un buen hotel, el Rihab Rabat.

 Luego de instalarnos hacemos una visita panorámica a la ciudad. Aquí van algunas fotografías de los lugares que fuimos viendo

                                 

Arcos festoneados, mármol pulido y un cielo que se refleja en el piso: el Mausoleo de Mohammed V nos dejó sin palabras.

En la imagen se ve a un guardia con su uniforme blanco impecable y su capa roja. Posa frente a la entrada para los visitantes, acepta la compañía en la foto y sonríe: todo un modelo


 
 
Otro guardia, esta vez a caballo, esperando bajo el toldo mientras nosotros posamos para la
foto.

El Mausoleo de Mohammed V desde otro ángulo, con su escalinata y su techo de tejas verdes.


La Torre Hassan, rodeada de columnas: los restos de una mezquita que nunca se terminó de construir.


Desde la muralla de la kasbah, el Atlántico: así nos despedimos de Rabat.

Desde la ventanilla del micro vimos, a lo lejos, el Gran Teatro de Rabat, una obra de líneas curvas y modernas diseñada por la arquitecta Zaha Hadid.

                           
Nos hubiese gustado acercarnos y conocerlo.

Rabat — Rihab Hotel 📍 45 Av. Moulay Ismail, Rabat 10000, Marruecos 📞 +212 537 668 300

Marruecos, Día 1 y 8: Tánger.


 

Entre palmeras y casas blancas, Marruecos nos recibe con la serenidad de su costa y el rumor del Atlántico
 

Empezar a escribir lo vivido en Marruecos no me resulta sencillo. Tengo algunas anotaciones sueltas, fotos, imágenes que se repiten en mi memoria, algún renglón escrito a las apuradas en el mismo bus, pero fue tanto lo recorrido y lo visto que las palabras no me alcanzan. Esa cultura, unida a una arquitectura que impacta a cada paso, dejó una huella que todavía intento poner en frases.

Viajamos por Marruecos durante 9 días, en un tour organizado desde Europa Mundo y comprado, como siempre, en Oggiono, con Mora como nuestra referente de viajes. 

Llegamos a Barajas, para realizar la combinación a Tánger tuvimos 5 horas de espera, ya estipuladas.

Salimos de Tánger y regresaremos a Tánger en este recorrido por Marruecos, nosotros le sumamos un día en Chefchaouen.

Nuestro primer día de viaje será: Tánger, Arcila, Rabat. Recorreremos unos 240 km siguiendo la costa Atlántica de Marruecos. Con buen criterio tenemos la mañana libre.

Lo primero que fotografié, en una caminata por la mañana, fue una edificación blanca de estilo moderno/Art Déco, con las banderas rojas y la estrella verde de Marruecos flameando al frente


Según nos contó el guía —con esa vocación un poco novelesca que tienen todos los guías—, en Tánger se jugarán los últimos partidos del próximo Mundial.

 

 Gran estadio de Tanger
Conocido también como Estadio Ibn Batou, situado en Tánger, Marruecos.

— Kenzi Solazur Hotel 📍 168 Ave. Mohammed VI, Tánger, Marruecos 📞 +212 539 348 383

— Hilton Garden Inn Tanger City Center 📍 Place du Maghreb Arabe, Tánger, Marruecos 📞 +212 539 309 500








7.22.2026

El Museo del Ladrillo


El Museo del Ladrillo
                                         

La historia hecha ladrillo nos invita a pasar...

El Museo del Ladrillo

Cuando uno recorre el Camino Centenario, ve esas enormes chimeneas que están 

marcando una época, una historia, un desarrollo. Están allí y son un hito.


                                          (Imagen ilustrativa, no propia)


Hoy visitamos ese museo, en donde no solo se encuentra el trabajo de una familia, sino que vamos descubriendo parte de la historia fundacional de La Plata.

Algo, en este tiempo de lo rápido, del olvido, de lo fácil, es rescatado por una fundación, donde la 3ra y 4ta generación hacen esfuerzos por mantener viva la historia de la ciudad y de su familia.

Quienes estuvimos allí vibramos con las anécdotas, con las imágenes, con esas herramientas y máquinas que fueron parte de grupos familiares venidos de Italia y de Checoslovaquia. 



Uno piensa en esa gente que ya no vería más sus raíces, como muchos de nuestros abuelos que también llegaron a estas tierras, gente que, atravesada por una revolución industrial, encontró un lugar para criar a sus hijos.

La Plata se construyó, pero hubo un grupo que instaló el primer horno mecánico a vapor para fabricar ladrillos macizos. En 1859 se instaló una fragua continua para ladrillos, cerámicos, cal y tiza, que llegaba a los 100 grados centígrados, y el señor que la manejaba, del cual está su imagen, no tenía la tecnología de hoy: trabajaba a ojo y experiencia.



Fueron pasando cosas hasta que llegó Frantisek Ctibor, un ingeniero nacido en la República Checa. La fábrica llegó a tener 250 trabajadores. La Plata respira ladrillos de esas manos.

Registradoras de la época,



  Ese teléfono de pared nos recuerda otra época de las comunicaciones: no había números para marcar, sino una operadora del otro lado que conectaba la llamada a mano. Toda una generación creció pidiendo 'comuníqueme con...' en lugar de tocar una pantalla.

Herramientas que se han conservado y muestran una historia no tan lejana.


En 1995 la fábrica se desactivó; la ciudad se había desarrollado, y ya la tierra y el barro del camino se habían transformado en el Camino Centenario y el Camino Gral. Belgrano. Así, Cerámica Ctibor se mudó en 1998 a una moderna planta en el parque industrial.

El silencio invadió esos lugares por un tiempo. Hoy el alma de tantos trabajadores, de tanto esfuerzo colectivo, se ve reflejada en la restauración edilicia, pero también en ese relato histórico que llega hasta lo más profundo de cada uno de nosotros. Escuchamos a sus herederos, que con esfuerzo reconstruyen paso a paso la historia no solo de una fábrica, sino de toda una ciudad.      

Desde el escritorio se veía toda la fábrica funcionando

4.30.2026

Indice



“Uno viaja, se va al otro lado del mundo, pero deja su vida en casa, guardada y lista para recuperarla a la vuelta” Pag. 142, “La costurera y el viento”, César Aira.

 Índice 

Todos nuestros viajes

Un recorrido por todos los destinos que hemos visitado y contado en este blog.

Argentina

Buenos Aires y La Plata

Europa

Turquía

África

Chefchaouen



América Latina




                      



Chefchaouen

  Marruecos, Día 9: Chefchaouen, la ciudad azul (excursión desde Tánger) Cuando decidimos viajar a Marruecos, Chefchaouen tuvo un peso impo...